MADRID, 29 de mayo – Susana, nacida y residente en Madrid, se prepara para vivir el próximo 7 de junio una jornada poco habitual en la capital, ya que por la mañana tiene previsto asistir a la Misa del Corpus Christi que el Papa León XIV presidirá a las 10:00 horas en la Plaza de Cibeles y, por la tarde, acudirá al Riyadh Air Metropolitano donde, a partir de las 20:00 horas, podrá disfrutar del concierto de Bad Bunny. «No es incompatible ver a los dos, ambos tienen discurso social», asegura Susana.
En declaraciones a un medio de comunicación, explica que la coincidencia de ambos eventos «fue un poco de casualidad». Detalla que primero surgió la posibilidad de acudir al acto religioso y, posteriormente, la oportunidad de asistir al concierto.
Para Susana, «no es incompatible» acudir a los dos eventos. «Voy a las dos cosas porque ambos son eventos destacados, aunque haya gente que no le interese el tema religioso o el tema musical, pero es innegable que son eventos relevantes. Aunque no hubiera podido ir a los dos o fuera solo a uno, igualmente habría estado al tanto porque me gusta participar y estar pendiente de la actualidad», afirma.
Lejos de ver contradicción entre ambas figuras, Susana identifica «puntos comunes», pues asegura que tanto el Papa como Bad Bunny tienen «un discurso social bastante común». «Ambos tienen un discurso social bastante compartido», sostiene, y menciona valores como «la justicia, la igualdad o la dignidad» que, a su juicio, están presentes tanto en el mensaje del Papa como en el del artista.
«El Papa siempre habla de la justicia, la igualdad, la libertad de los hombres y mujeres, la libertad religiosa, la dignidad, etc. Y creo que eso casa muchísimo con el discurso de Bad Bunny», argumenta, refiriéndose también a la defensa de Puerto Rico y la protección de sus fans.
Aunque reconoce que «obviamente también se puede pensar que hay contradicciones», reitera que «no es incoherente» asistir a ambos eventos. En este sentido, señala que solicitó las acreditaciones para asistir a la misa en cuanto se abrió el plazo y acudirá junto a su madre, con quien quiere compartir ese momento, ya que le «hace ilusión». «La habría acompañado fuera el Papa que fuera», reconoce, aunque puntualiza que el actual Pontífice le «agrada bastante por lo que está haciendo y diciendo».
Al respecto, insiste en que uno de los aspectos más interesantes del Papa es su «enfoque social». «Me gusta que ponga el foco en cuestiones como la justicia, la igualdad o la dignidad porque hace poco dijo que en la moral de la Iglesia eso debería ser lo primero, cuando, en cambio, se habían centrado mucho tiempo en la moral sexual», subraya. Considera que esos mensajes «pueden llegar más allá de los creyentes habituales».
Susana precisa que «es la primera vez» que acude a una cita de este tipo, ya que en la anterior visita de un Papa a España, cuando se celebró la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en 2011, pudo verle «de paso» en la Nunciatura Apostólica, ya que sus padres viven cerca.
En relación con su vínculo personal con la religión, reconoce que ha estado marcado por la educación. «He tenido una formación católica y eso siempre está ahí, aunque luego cada uno lo viva a su manera. Mi familia es la clásica familia española creyente, pero no tanto practicante», indica.
Por ello, valora el papel de este tipo de eventos como «espacios de encuentro colectivo». «Aunque no seas especialmente practicante, hay algo de comunidad y de momento compartido que resulta interesante», apunta. Los actos multitudinarios del viaje del Papa León XIV a España suman casi medio millón de inscritos, según los coordinadores de comunicación de la visita.
En este contexto, Susana destaca «el carácter excepcional» de la cita: «No todos los días tienes al Papa en tu ciudad». Por este motivo, se muestra convencida de que se trata de una oportunidad «que merece la pena vivir de cerca», especialmente por «el impacto simbólico» que tiene.
En cuanto a su interés por Bad Bunny, reconoce que ha sido más reciente. «Hace un tiempo no me habría imaginado que terminase en un concierto suyo», pero precisa que su percepción ha cambiado por «recomendaciones del entorno y actuaciones» que ha ido viendo, así como por sus últimas declaraciones.
«Me gusta mucho como artista, pero casi más como persona y por su discurso social. Bad Bunny no ha tenido tanta presencia en mi vida como el cristianismo, pero como artista sí me gusta mucho y soy fan total de su último disco. Pero me gusta aún más como persona, por cómo se ha posicionado y se ha convertido en referente cultural», puntualiza.
De cara al concierto, sus expectativas se centran principalmente en el espectáculo. Susana acudirá al sexto recital del cantante en la capital, que inaugura este sábado 30 de mayo su serie de diez conciertos en Madrid. «Sobre todo quiero ver el show y espero la primera parte, la de salsa, que es realmente lo que me gusta como seguidora», asegura, reconociendo que «probablemente» no encaje en el perfil medio del público. «Creo que estaré rodeada de gente más joven, pero tengo muchas ganas», enfatiza.
UNA JORNADA «PARA RECORDAR»: «SERÁ UN DÍA MUY LARGO»
Sobre la jornada de ese 7 de junio, reconoce que será «exigente» desde el punto de vista «logístico y físico». «Por la mañana voy a la misa y por la tarde al concierto, por lo que intentaré dormir siesta para estar fresca», avanza, ya que prevé «un día bastante largo».
Finalmente, Susana considera que tanto la Iglesia como la industria musical «han sabido conectar». «En mi juventud se percibía cierta falta de actualización por parte de la Iglesia, lo que se ha reflejado en tener una educación cristiana, católica, pero después no ejercerla al pie de la letra. Pero ahora parece que hay un resurgimiento, a raíz del último disco de Rosalía, aunque sinceramente me gustaría darle más tiempo a ese fenómeno y ver si está dotado de contenido», razona.
Además, resta importancia a posibles críticas por combinar ambos eventos en una misma jornada. «Como canta Raphael, que ‘digan lo que digan'», ironiza. A su juicio, será «una jornada para recordar», aunque «cada persona se quedará con aquello que más le interese».
«Será un gran concierto, pero no descarto que León XIV dé un buen discurso, con llamamientos interesantes que trasciendan del interés particular y llegue a más gente aparte de los católicos», augura Susana, quien no descarta que se produzca «algún tipo de conexión» entre los dos eventos. «Espero que todavía puedan dar la sorpresa», concluye.
