
MADRID, 23 de abril de 2023 – La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido el Real Decreto de universalidad aprobado en marzo, resaltando que este acta es «un referente moral» en contraste con el concepto de ‘prioridad nacional’ promovido por el Partido Popular (PP) y Vox.
En el 40.º aniversario de la Ley General de Sanidad, García afirmó: «No hay mejor homenaje que recuperar este principio». Este principio, agregó, «no ha surgido de un Real Decreto que hayamos puesto para facilitar o quitar obstáculos que algunas comunidades estaban imponiendo a la garantía de este derecho». Su intervención tuvo lugar en la Comisión de Sanidad del Senado, a petición del Grupo Parlamentario Plural.
García destacó que «el único momento que se ha escapado de esa voluntad democrática, solidaria y universal fue cuando el PP hizo una excepción y exclusión sanitaria durante seis años, desde 2012 hasta 2018». Afirmó que «es en 2018 donde se recupera esa universalidad», y subrayó que lo que se ha hecho es «garantizar que se cumple esa universalidad» y que no se utilicen «vías accesorias para saltarse la ley».
Esta norma fue aprobada «porque no nos podemos permitir que haya ciudadanos en nuestro país que no tengan acceso a la Sanidad», enfatizó, añadiendo que ello se realiza de acuerdo a «un listón moral alto» y «por moral». «Aunque solo sea por eficacia», subrayó. «Cuando atiendes a un paciente en los pilares de nuestra Sanidad, como puede ser la Atención Primaria, previenes agudizaciones y cronificaciones, al sistema le ahorras dinero y a las personas les ahorras sufrimiento«, afirmó García. «La universalidad es un pilar fundamental de nuestro sistema sanitario», insistió, lamentando que ahora se hable «de prioridad nacional, que solo se sanen los nacionales».
El SNS es «la envidia del mundo»
La ministra afirmó que este concepto de ‘prioridad nacional’ demuestra «una miopía absoluta de lo que significa este país», cuyo sistema sanitario «es la envidia del mundo, es la envidia de la Organización Mundial de la Salud (OMS)». Destacó que en Estados Unidos, considerado «referente» por los partidos de la derecha, «el 65 % de las bancarrotas se deben a problemas de salud».
«Por suerte, tenemos un país que coloca la dignidad de las personas en el centro y los Derechos Humanos en el centro», continuó, destacando que España es «un faro moral del mundo» también «en la regularización de las personas» que viven en el país. «Va de la mano», afirmó, enfatizando que la meta es otorgar «derechos» a las personas migrantes para «tener una sociedad cohesionada, sin expulsar a nadie, sin deportar a nadie».
«Para nosotros, la prioridad son los Derechos Humanos» y «la prioridad para otros serán el racismo y la xenofobia», resumió García, recordando que los profesionales sanitarios no pueden «discriminar a las personas ni por su origen, ni por su raza, ni por su sexo, ni por su ideología, ni por nada». «Cuando en 2012 se introdujo la exclusión sanitaria», declaró, «se estaba colisionando con la buena praxis de los profesionales sanitarios».
Por último, subrayó el valor del Sistema Nacional de Salud (SNS) y del modelo sanitario de universalidad, diciendo que «nos ha hecho ser líderes en trasplantes, líderes en ensayos clínicos, líderes en acceso a los medicamentos de nuestros pacientes». Concluyó afirmando que todo ello es fruto de «una construcción colectiva y democrática de todos los ciudadanos y ciudadanas de este país».
