
MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) –
El 62,6 por ciento de los españoles padece sequedad ocular moderada o grave, una situación que se relaciona con la prevalencia de la vida digital en la actualidad, según un estudio presentado este miércoles por la asociación Visión y Vida, apoyado por el Fórum de Contactología y Correos Express.
Elisenda Ibáñez, óptica-optometrista y coordinadora de Visión y Vida, afirmó en una rueda de prensa en línea: «Lo que nos sorprende también es que los más jóvenes, que son más intensivos en general en el uso de pantallas, nos están dando unos resultados más altos».
El estudio, basado en las respuestas de 1.437 personas al cuestionario OSDI, muestra que la prevalencia de la sequedad ocular en los jóvenes es del 69,4 por ciento, una cifra «prácticamente igual» a la de las personas mayores, que es del 72 por ciento, quienes suelen padecer sequedad ocular patológica.
Aunque la media española en sequedad ocular se encuentra en 30,1 puntos del mencionado test, la de los jóvenes se sitúa en 35,1 puntos, superando incluso el 34,9 de los mayores de 65 años. Solo un 37,3 por ciento de la población no presenta síntomas significativos de sequedad ocular.
«Estamos viendo que la sequedad ambiental o adquirida comienza a ser más frecuente que la patológica y a edades más tempranas, y eso nos preocupa», añadió Ibáñez.
Un 44 por ciento de los encuestados afirma experimentar sensibilidad a la luz con frecuencia, de estos, un 7,1 por ciento lo siente en todo momento, un 10,8 por ciento casi en todo momento, y un 26,1 por ciento la mitad del tiempo.
Otro de los síntomas más frecuentes es la sensación de tener arenilla en los ojos, afectando al 34 por ciento de los encuestados, seguido de la visión borrosa (33,7 por ciento) y el dolor de ojos (24,3 por ciento). La sequedad ocular provoca molestias principalmente por la exposición al viento (42,2 por ciento), el aire acondicionado (41,3 por ciento) y la baja humedad (37 por ciento).
NORMALIZACIÓN DE LOS SÍNTOMAS
Ibáñez explicó que estos síntomas pueden confundirse con otros problemas, y a menudo no se busca ayuda al creerse que es simplemente cansancio visual, lo que dificulta su diagnóstico y retrasa su tratamiento. «Irritación, escozor, sensación de arenilla, visión borrosa, fotofobia… Estos son algunos de los síntomas asociados a este problema visual y, por lo general, suelen normalizarse. Muchas veces se asocian a otros problemas, como el cansancio y el estrés», agregó Salvador Alsina, presidente de Visión y Vida.
Este fenómeno está relacionado con un estilo de vida actual basado en un entorno «muy digitalizado» y con un uso «intensivo» de pantallas, lo que provoca una reducción del 50 por ciento del parpadeo y aumenta el área ocular expuesta, dado que al mirar a una pantalla se dirige la visión hacia arriba, lo que favorece la evaporación de la lágrima.
«Además, pasamos el 80 por ciento de nuestro tiempo en espacios cerrados, con baja humedad ambiental y sistemas de calefacción o ventilación, lo que incrementa este problema. Al final del día, acumulamos fatiga visual que termina afectando la renovación de nuestra película lagrimal», añadió Alsina.
La situación se agrava para los usuarios de lentes de contacto, siendo la sintomatología asociada a la sequedad ocular la principal causa del abandono de este tipo de equipamiento óptico. La asociación ha subrayado la importancia de revisiones con el óptico-optometrista ante cualquier síntoma, así como usar el cuestionario OSDI para hacer un cribado previo en casa.
Además, han indicado que la sequedad ocular puede mejorarse «enormemente» con el uso de lágrimas artificiales y con la educación visual sobre el uso de pantallas, recomendando la regla de descanso 20-20-20: cada 20 minutos de uso de pantalla, mirar un objeto a 20 pies, es decir, unos 6 metros de distancia, durante al menos 20 segundos, así como tener en cuenta la ergonomía y la humedad ambiental.
ANDALUCÍA, LA CCAA MÁS AFECTADA
El informe revela que Andalucía es la comunidad autónoma con mayor prevalencia de sequedad moderada o severa, afectando al 69,3 por ciento de sus habitantes, seguida de la Comunidad Valenciana (68 por ciento) y la Comunidad de Madrid (67,8 por ciento). Cataluña cierra la tabla con una prevalencia del 54,4 por ciento.
Además, los datos revelan diferencias según el sexo, con las mujeres presentando un 5,7 puntos porcentuales más de prevalencia en molestias por sequedad ocular. Un 53,3 por ciento de los hombres sitúan su nivel de afectación entre moderado y severo, mientras que esta cifra asciende al 66,4 por ciento en el caso de las mujeres.
