Levantarse sin prisas y una adecuada hidratación son medidas que ayudan a reducir las probabilidades de sufrir mareos al incorporarse, según la coordinadora de Urgencias del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar, Susana Torres.
La sensación de mareo al levantarse o al cambiar de postura suele estar relacionada con una adaptación más lenta del organismo al cambio de presión arterial. Durante esos segundos, parte de la sangre tiende a acumularse en las piernas y el cuerpo necesita ajustar rápidamente «el tono de los vasos y la frecuencia cardiaca para mantener el riego cerebral».
Si este ajuste tarda más de lo esperado, puede aparecer el aturdimiento, la visión borrosa o la sensación de debilidad y, en algunos casos, el desvanecimiento o desmayo, ha continuado Torres.
Causas y consideraciones
Un episodio aislado de mareos suele tener explicación, pero si se repite, «conviene valorarlo para descartar causas más graves que requieren seguimiento». En este sentido, ha recomendado «prestar atención a la frecuencia, la duración y los síntomas acompañantes».
Recomendaciones para prevenir mareos
Los expertos sugieren algunas medidas para evitar el mareo al levantarse:
- Levantar sin prisas: Al despertarse, conviene sentarse en la cama y apoyar los pies en el suelo. Se aconseja esperar unos 30 segundos antes de ponerse de pie.
- En caso de mareo, es mejor «sentarse otra vez y levantarse de nuevo más despacio».
- Mover los tobillos arriba y abajo 10 veces y apretar las pantorrillas durante unos segundos para facilitar que la sangre suba mejor.
- Beber agua de forma regular y tomar un vaso al levantarse.
- Evitar duchas «muy calientes» y «levantarse con calma del baño» para reducir las probabilidades de sufrir mareo.
Consulta a un especialista
Si los mareos comienzan justo después de iniciar o cambiar un tratamiento, es importante comentarlo con un especialista, pero «no se deben suspender medicamentos por cuenta propia».
Algunos tratamientos pueden contribuir a estos mareos, especialmente si bajan la tensión o modifican el equilibrio de líquidos. Por ello, en personas con mareos persistentes, el objetivo es identificar desencadenantes y descartar el origen cardiovascular, metabólico o neurológico, ha añadido la doctora.
