MADRID 29 Ago. (EUROPA PRESS) – Un equipo de investigadores liderados por la Universidad de Oxford (Reino Unido) ha revelado que el riesgo de sufrir un segundo tumor primario tras sufrir un cáncer de mama temprano es bajo, una información que puede «ayudar» a las supervivientes sobre sus probabilidades de sufrir otro cáncer, ya que muchas muestran preocupación ante esta situación.
Detalles del estudio
El estudio, publicado en la revista The BMJ, ha demostrado que, aunque estas mujeres tienen un 2 o 3 por ciento más de riesgo de sufrir un cáncer, en comparación con aquellas que no han pasado por el cáncer de mama, el riesgo sigue siendo bajo. Este puede verse afectado por el tratamiento inicial recibido y factores sociales, de estilo de vida o genéticos.
Resultados del seguimiento
Durante un periodo de seguimiento de hasta 20 años a 476.373 mujeres británicas diagnosticadas, los científicos hallaron que 64.747 acabaron desarrollando un segundo cáncer primario. Sin embargo, los riesgos absolutos excedentes, en comparación con los riesgos de la población general, han sido «pequeños».
Tras este periodo, un 13,6 por ciento de las mujeres había desarrollado un cáncer no mamario, destacando los casos de útero, pulmón o intestino, lo que representa un 2,1 por ciento más de lo esperado en la población general. Además, otro 5,6 por ciento había desarrollado un cáncer de mama contralateral, un 3,1 por ciento más de lo esperado para el resto de la población.
Riesgos según la edad
Al agrupar a las pacientes según la edad al momento del primer diagnóstico de cáncer de mama, se observó que el riesgo adicional de un segundo cáncer no mamario varió poco entre los grupos de edad. Sin embargo, el riesgo adicional de un cáncer de mama contralateral fue mayor en las mujeres más jóvenes que en las mayores.
Para una mujer cuyo primer cáncer de mama fue diagnosticado a los 60 años, los riesgos estimados de desarrollar un nuevo cáncer a los 80 años son del 17 por ciento para el cáncer no mamario y del 5 por ciento para el cáncer de mama contralateral, en comparación con riesgos del 15 y el 3 por ciento, respectivamente, para las mujeres de la misma edad en la población general.
En el caso de una mujer diagnosticada a los 40 años, se estima que sus riesgos de desarrollar un segundo cáncer a los 60 años son del 6 por ciento tanto para el cáncer no mamario como para el cáncer de mama contralateral, en comparación con el 4 y el 2 por ciento, respectivamente, para las mujeres de la población general.
Impacto de los tratamientos
Durante la investigación, se asociaron la radioterapia con tasas más altas de cáncer de mama y de pulmón contralaterales; la terapia endocrina se vinculó con el cáncer de útero, junto con una reducción del cáncer de mama contralateral; y la quimioterapia se asoció con leucemia aguda.
Los investigadores estiman que alrededor del 7 por ciento del exceso de segundos cánceres puede atribuirse al uso de terapias adyuvantes, aunque subrayan que este «pequeño riesgo» es superado por sus beneficios en todas las circunstancias en las que se recomiendan estos tratamientos.
Conclusiones
La información sobre los riesgos debería ser fácilmente accesible, ya que ayuda a planificar el futuro. Sin embargo, los autores reconocen que sus hallazgos podrían verse afectados por datos incompletos del registro de cáncer para algunas variables, así como por la falta de información sobre antecedentes familiares, predisposición genética y estilos de vida como el tabaquismo.
Por su parte, la organización Voz Independiente de los Pacientes con Cáncer del Reino Unido publicó un artículo de opinión en el que subraya la importancia de compartir esta «tranquilizadora» información. «Muchas pacientes con cáncer de mama creen que sus riesgos de un segundo cáncer son mucho mayores de lo que realmente son. Los resultados, que demuestran que el riesgo de un segundo cáncer es muy bajo, deberían compartirse ampliamente», concluyeron.
