La función de los negociadores de la Policía Nacional es vital en situaciones de crisis, donde la comunicación efectiva y el autocontrol son esenciales para resolver conflictos sin violencia. Césa Martín, un negociador de la Comisaría General de Policía Judicial, explica que la negociación se basa en escuchar y persuadir sin engañar. «Nuestra labor consiste en escuchar, pero también en persuadir sin manipular», señala.
En un reciente operativo en el distrito madrileño de Latina, Martín y su compañero lograron calmar a siete personas de un mismo clan familiar que se habían atrincherado en un domicilio tras una fuerte discusión. La intervención del Equipo Negociador fue clave para evitar un desenlace trágico. «No trabajamos de manera aislada, sino en un tándem en el que cada uno tiene sus funciones», agregó Martín.
La dinámica del Equipo Negociador
Martín enfatiza que el negociador principal se comunica directamente con el individuo en crisis, mientras que un segundo negociador apoya y mantiene informado al equipo de mando. En el incidente en Madrid, también se requirió la intervención del Grupo Especial de Operaciones (GEO), lo que añade una capa adicional de complejidad a la situación.
Una vez en la escena, la tarea de los negociadores es escuchar, observar y persuadir al individuo para que se entregue pacíficamente. «Se produjo una salida controlada. El negociador contactó con el sospechoso y le convenció de que tenía que salir», relata. Esta forma de proceder, destaca Martín, exige un delicado balance: «Una de las primeras medidas que tiene que respetar un negociador es su propia protección y la de los compañeros».
Estrategias de Negociación
El negociador debe explicar claramente cómo proceder, asegurando que la persona entienda que vienen acompañados por un grupo táctico. «Es un momento tenso, la incertidumbre genera tensión, por eso es muy importante dar explicaciones», resalta Martín. La clave radica en generar confianza, donde escuchar se convierte en un arma poderosa. «A veces, con escuchar ya resuelves la mitad del problema», añade.
Martín recuerda un caso en el que logró «enganchar» al sospechoso, transmitiéndole su confianza y propiciando una entrega pacífica. «Cuando la persona bajó la tensión, se dio cuenta de la situación y decidió entregarse», expresa el negociador, resaltando la importancia de ser una figura confiable en esos momentos críticos.
Formación y compromiso del negociador
Para ser un negociador eficaz, es fundamental poseer buenas habilidades de comunicación y ser observador tanto del lenguaje verbal como no verbal. «Si yo estoy tranquilo, te puedo tranquilizar a ti», concluye Martín, resaltando que ser negociador es un compromiso adicional que no siempre está retribuido. «Es algo que haces porque te gusta y porque quieres aportar a la sociedad».
La Policía Nacional ha establecido una red de negociadores que pueden ser activados en cualquier momento y en cualquier lugar del territorio. Esto significa que, sean la hora que sea, si ocurre un «incidente crítico», los negociadores dejan de lado su vida familiar para dirigirse al lugar de los hechos en busca de una resolución pacífica.
