La Ría de Ferrol es un embalse semi-cerrado que recibe continuos efluentes industriales y urbanos, almacenando contaminantes como Hg, Cu, Pb y Zn. En la actualidad, es considerada una de las zonas más contaminadas en el norte de España, según el Instituto Español de Oceanografía (IEO).
Además, se ha documentado la importante contribución del agua de escorrentía, causada por el agua de lluvia urbana, a la contaminación de las aguas costeras.
Aumento de bacteria E.coli
Mariscadores llevarán a la Justicia el aumento de contaminación en la ría de Ferrol: la cofradía de pescadores de Barallobre, en Fene (A Coruña), ha anunciado que iniciará «acciones legales por los daños y perjuicios ocasionados por la contaminación en la ría de Ferrol» contra el Ayuntamiento de Neda (A Coruña), donde se han detectado zonas problemáticas en las últimas semanas.
La decisión de la agrupación ha trascendido tras comunicar la Xunta de Galicia que el empeoramiento en las condiciones de las aguas de buena parte de los bancos de producción por el aumento de la bacteria E.coli está llevando a reclasificar como zona C esas áreas.
El colectivo de profesionales ha señalado, en una nota de prensa, que el banco de As Pías, el mayor de la ría, ha empeorado sus registros de manera significativa y pasará a ser todo zona C, lo que limita gravemente su explotación. Esta situación afectará a la extracción de almeja y navaja y a los litorales de los municipios de Fene y Neda.
Los últimos controles microbiológicos, advierte la cofradía de Barallobre, alertan de la situación entre O Montón y el astillero de Navantia en Fene, afectando también al entorno de la siderúrgica Megasa, en Narón (A Coruña). Esta alerta se refleja en una resolución del Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia, publicada recientemente.
Así, se ha indicado que las zonas problemáticas son puntos pertenecientes a vertidos realizados desde Neda, lo cual ya fue avisado en su momento y no se han tomado medidas efectivas para solucionar los problemas, lo que ha llevado a lamentar las consecuencias sobre mariscadores a pie y a flote.
“Solo podrán faenar de lunes a jueves, teniendo que enviar el producto a una batea de reinstalación en la parte exterior de la ría; esto conlleva precios de venta más bajos al no poder comercializar directamente en lonja, pérdidas por mermas de producto y cobros aplazados, afectando gravemente la economía de las familias”, ha expresado la cofradía.
La cofradía fenesa también ha considerado que lo “más preocupante” es la degradación del producto a nivel local y gallego, lo que supone un retroceso en los esfuerzos realizados en los últimos años para valorizar y prestigiar los mariscos de la ría de Ferrol.
En su comunicado, han resaltado que el problema no es responsabilidad del sector, sino de la falta de control de los vertidos, y han avanzado que llegarán “hasta el final para defender a nuestros socios y exigir responsabilidades”, además de reclamar a las administraciones competentes que se depuren responsabilidades y se adopten medidas urgentes.
