MADRID, 25 de mayo. – El secretario general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), Pablo Crespo, ha presentado el estudio ‘Uso de Inteligencia Artificial (IA) en la industria hospitalaria 2026’, que revela que el 31% de los radiológos, cardiólogos y directivos confían en soluciones de IA sin Marcado CE, lo que indica una «falta de sensibilidad» y «conocimiento de la regulación» entre ellos.
«El sistema sanitario tiene que pilotar en torno a la seguridad» y, «para ello, es importante el Marcado CE», que «es la garantía» de esa seguridad, destacó Crespo como preámbulo a la presentación de este informe, realizada este lunes en Madrid por Ignacio López, presidente de Salud Digital de la organización convocante.
El estudio, llevado a cabo con 216 profesionales y en colaboración con las sociedades españolas de Radiología Médica (SERAM), de Cardiología (SEC) y de Directivos de la Salud (SEDISA), pone de manifiesto que «un 74%» de los encuestados confía en la IA cuando la solución dispone del Marcado CE.
Además, el informe revela que «el 87%» de los profesionales considera que no están lo suficientemente formados para aplicar la IA en su trabajo. Crespo comentó que este hallazgo responde a la «intuición» de que «faltaba formación», destacando que los profesionales están demandando más capacitación en este ámbito.
«Por eso, ponemos a disposición de todo el Sistema Nacional de Salud (SNS) un curso de formación», avanzó, indicando que este será lanzado por Fenin «antes de acabar el año» y de forma gratuita. El curso será «accesible para empresas, profesionales y pacientes» y se desarrollará «coordinadamente con el Ministerio y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS)», con el «objetivo» de alcanzar «las máximas cotas de seguridad».
En el ámbito formativo, la encuesta muestra que, a pesar de lo anterior, «el 38%» de los encuestados conoce la regulación aplicada a la IA sanitaria. El doctor Ángel Morales, coordinador de la Comisión de IA de la SERAM, explicó que esta regulación incluye «la Directiva de Productos Sanitarios y el Reglamento de IA, de 2024».
Un déficit de formación muy grande
Morales enfatizó que «la IA necesita Marcado CE», subrayando que «es un producto regulado» que debe usarse en el SNS, pero también es crucial «poner límites», dado que «es una nueva tecnología disruptiva». Alertó que nadie puede predecir qué sucederá en los próximos años, lo que hace «necesario» comprender «el ecosistema normativo» que, según él, «clasificará la mayoría de sistemas de IA como de alto riesgo».
En este sentido, Morales subrayó la importancia de establecer «un sistema de gestión de riesgo y definir la supervisión humana efectiva», ya que «son sistemas que necesitan supervisión humana al 100% del radiólogo». Sin embargo, advirtió sobre la importancia de «hacer un esfuerzo» en la «alfabetización» en esta materia, debido a que hay «un déficit de formación muy grande».
Este estudio también indica que, aunque «el 71%» de los profesionales utiliza herramientas de IA en su vida cotidiana, solo «el 40%» las aplica en diagnósticos por imagen. Además, únicamente «el 22%» puede confirmar que los equipos de IA que usa en su servicio tienen el Marcado CE.
En conclusión, Crespo, quien mencionó que se ha realizado un ‘think tank’ con otras organizaciones antes de presentar estos resultados, destacó que «es importante para el sistema sanitario el despliegue de la IA», describiéndola como «una gran oportunidad» para mejorar la productividad y absorber la demanda asistencial, así como «mejorar los resultados en salud de los pacientes».
Asimismo, enfatizó la necesidad de gestionar la coste-eficiencia de la implementación de esta tecnología bajo altos estándares de eficacia y señaló que no existen «estudios solventes» que respalden su acreditación o que determinen el coste de oportunidad de no incorporarla.
Crespo manifestó que los pasos que se tomen en el futuro deben ser «seguros» para no menoscabar «la confianza en una tecnología llamada a revolucionar los procesos asistenciales y permitir mayor humanización». Ignacio López, por su parte, se refirió al proyecto ‘La tecnología que marca’, subrayando que los profesionales han identificado medidas institucionales a seguir.
Entre los «elementos que ayudarían en la formación» están las «pruebas piloto» para el 70%, «cursos de formación específicos» para el 66%, y «un 54%» que considera necesario desarrollar grupos de expertos en cada centro sanitario. Morales aseguró que la IA ya está presente en los hospitales, aunque muchas veces en forma de «pilotos».
Finalmente, destacó que, a pesar de la necesidad de un Marcado CE, en el ámbito de la IA para diagnóstico solo hay un sistema que «está generando evidencias», relativo al cribado de cáncer de mama, enfatizando que «en España, somos punteros» en esa área.
En la presentación del estudio también participaron el doctor Carlos Escobar, miembro de la SEC y de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), y el presidente de SEDISA, José Soto. Este último afirmó que la meta es «facilitar el trabajo a los profesionales» y «facilitar el acceso a las realidades de la IA». Escobar, en cambio, recalcará que la cardiología no puede «estar al margen de la IA y todo lo que puede ayudar en seguimiento, tratamiento, diagnóstico y estratificación de riesgo», asegurando que ya se está utilizando.
Los datos de la encuesta han sorprendido, enfatizando la necesidad de «hacer algo más», ya que la regulación es crucial, pues «nadie puede ir por libre». «Hay mucho que hacer si el 31% considera que no es necesario el Marcado CE», concluyó.
