MADRID, 6 Ago. (EUROPA PRESS) – La erradicación de la bacteria Helicobacter pylori no solo mejora los síntomas dispépticos, sino que también reduce «significativamente» el riesgo de recidiva ulcerosa y cáncer gástrico en las poblaciones de riesgo, afirma la especialista del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Hospiten Sur, la doctora Eliana Montiel Portillo.
¿Qué es H. pylori?
La Helicobacter pylori, también conocida como H. pylori, es una bacteria común que aparece en la mucosa gástrica de más de la mitad de la población. Esta bacteria, a pesar de ser asintomática en la mayoría de los casos, puede derivar en complicaciones gastrointestinales graves si no se trata con antelación, advierte.
Síntomas y recomendación de diagnóstico
La doctora Montiel señala que los principales síntomas se manifiestan a través del dolor y distensión abdominal, náuseas o pérdida de apetito, entre otros. En este sentido, recomienda a aquellas personas que experimentan síntomas digestivos persistentes o que tengan antecedentes familiares de cáncer gástrico que se realicen una prueba para evaluar el estado y erradicar la bacteria antes de que surjan otro tipo de complicaciones.
Métodos de diagnóstico
El diagnóstico puede ejecutarse mediante pruebas más simples, como el test del aliento con urea marcada con 13C o 14C, y el test de antígeno en heces, además de otras más complejas como la endoscopia digestiva alta con biopsia gástrica, explica la doctora. De la misma manera, advierte que es necesario suspender los protectores gástricos al menos dos semanas antes de realizar una prueba diagnóstica.
Opciones de tratamiento
En cuanto al tratamiento, la especialista comenta que, en los casos estándar, se recetan protectores de estómago que reducen la cantidad de ácido gástrico, además de una combinación de antibióticos. «Actualmente, se está utilizando la terapia cuádruple con bismuto, sobre todo en regiones con altas tasas de resistencia antibiótica», destaca.
Confirmación de erradicación
Por último, tras finalizar el tratamiento, recomienda repetir una de las pruebas de diagnóstico no invasivas, siendo el test de aliento la primera elección, para confirmar la correcta eliminación de la bacteria.
