MADRID, 13 de mayo. El Ministerio de Sanidad ha publicado los datos de la Estadística de Gasto Sanitario Público (EGSP) de 2024, que sitúan la inversión total en 101.739 millones de euros, lo que supone un incremento del 4,2% respecto al año anterior y consolida un esfuerzo financiero equivalente al 6,4% del Producto Interior Bruto (PIB).
El gasto medio nacional por habitante se sitúa en 2.084 euros, tras registrar un aumento del 4,2% respecto a 2023. Las administraciones regionales fueron responsables del 93,6% del gasto sanitario público, según un nuevo informe del Ministerio de Sanidad.
Desde una perspectiva económica, la partida más relevante es la remuneración de los trabajadores del sector, que absorbió el 44,8% del gasto total, experimentando un crecimiento del 6,1% respecto al año anterior. En el ámbito de la clasificación funcional, los servicios hospitalarios y especializados se mantienen como el eje central del sistema, representando el 62,1% del gasto total consolidado.
DATOS POR CCAA
El gasto sanitario público consolidado del sector supuso 95.243 millones de euros, lo que representa el 6,0% del PIB. El gasto per cápita medio fue de 1.958 euros por habitante.
Según los datos de gasto sanitario público por habitante en 2024, el País Vasco lidera con 2.332 euros por habitante, seguido de Asturias con 2.322 euros y Extremadura con 2.246 euros. En posiciones intermedias se sitúan Cantabria (2.242 euros), Castilla y León (2.218 euros), Aragón (2.190 euros), Navarra (2.156 euros), Murcia (2.155 euros), Galicia (2.071 euros) y Cataluña (2.061 euros).
Las comunidades autónomas que tienen un gasto inferior a la media nacional incluyen a Canarias (2.036 euros), Baleares (1.956 euros), Castilla-La Mancha (1.957 euros), La Rioja (1.878 euros) y la Comunitat Valenciana (1.867 euros). Madrid (1.779 euros) y Andalucía (1.658 euros) registran el gasto per cápita más bajo del conjunto de comunidades autónomas.
Por otro lado, Extremadura lidera el gasto en proporción al PIB con un 8,9%, seguida de Asturias con un 7,8%, Canarias con un 7,9%, Castilla-La Mancha con un 7,4%, Cantabria con un 7,5% y Castilla y León con un 7,2%. En posiciones intermedias se encuentran la Comunitat Valenciana (6,8%), Galicia (6,8%) y Andalucía (6,8%). En el extremo opuesto, el País Vasco (5,7%), Aragón (6,0%) y Navarra (5,5%) tienen tasas significativamente más bajas, mientras que Cataluña (5,5%), Baleares (5,4%), Murcia (8,0%) y Madrid (4,0%) presentan los porcentajes más bajos sobre sus respectivos PIB regionales.
