MADRID 20 Feb. (EUROPA PRESS) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado de «profundamente decepcionante» el fallo del Tribunal Supremo que rechaza que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) le autorice a imponer los aranceles. Trump ha asegurado que los magistrados que apoyaron esta decisión son «antipatriotas» y ha anunciado que recurrirá a otras leyes para imponer un nuevo gravamen global del 10%.
«La sentencia del Tribunal Supremo sobre los aranceles es profundamente decepcionante. Estoy absolutamente avergonzado de que no hayan tenido el valor de hacer lo que es correcto para nuestro país», ha declarado durante una comparecencia celebrada en Washington.
El Alto Tribunal, de mayoría conservadora, ha votado este viernes 6 a 3 en contra de las tesis de la Casa Blanca que alegaban que los aranceles adoptados tras el ‘Día de la Liberación’ en abril del año pasado eran legales al ampararse en la IEEPA.
Trump ha criticado duramente a los jueces que rubricaron el fallo, tildándolos de «desgracia» para Estados Unidos y acusándolos de plegarse a los «demócratas radicales», a los ‘RINOS’ (republicanos solo de carnet) y a «intereses extranjeros». En contraste, felicitó a los tres magistrados que se alinearon con sus postulados.
«Están en contra de todo lo que hace que Estados Unidos sea fuerte, saludable y grande de nuevo. Francamente, esos jueces son una desgracia para nuestra nación. Son un ‘no’ en automático, sin importar lo buenas que sean tus ideas», ha expresado.
Además, Trump ha anunciado que firmará inmediatamente una orden ejecutiva amparada en la Sección 122 que impondrá un arancel global del 10%. Según ha manifestado, estos entrarán en vigor en los próximos tres días.
Sin embargo, a diferencia de la ronda arancelaria anterior, los nuevos aranceles solo podrán aplicarse durante un máximo de 150 días, salvo que el Congreso los prorrogue.
Por otra parte, el republicano ha indicado que se iniciarán, en base a la Sección 301, las investigaciones necesarias contra las «prácticas comerciales injustas» supuestamente cometidas por compañías y estados extranjeros, con vistas a la adopción permanente de nuevos aranceles.
La decisión del Supremo abre la puerta a una batalla legal en la que miles de empresas afectadas por el encarecimiento de las importaciones podrían reclamar reembolsos. Trump ha opinado en la rueda de prensa que el Gobierno federal podría acabar litigando los próximos cinco años por esta cuestión.
Fallo del Supremo
El Supremo ha dictaminado que la IEEPA no otorga al presidente la capacidad de imponer aranceles, lo que supone la mayor derrota de Trump hasta la fecha desde su regreso a la Casa Blanca.
«La IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles», ha concluido el Supremo en respaldo de la sentencia de un tribunal inferior que ya había fallado que el empleo de esta ley de 1977 por parte del presidente excedía su autoridad. Los jueces Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh han expresado una opinión contraria.
De este modo, la Corte ha rechazado la interpretación del Gobierno que alegaba que la IEEPA permitía a Trump imponer unilateralmente aranceles ilimitados y que no estaba sujeta a las limitaciones procesales de otras leyes arancelarias.
Así, la Casa Blanca debería «aducir una autorización clara del Congreso» para justificar su extraordinaria atribución de la facultad de imponer aranceles. La autorización de la IEEPA para «regular» la «importación» resultaría insuficiente, ya que esta legislación de emergencia no contiene ninguna referencia a aranceles ni derechos, agregando que «ningún presidente hasta ahora ha interpretado la IEEPA arrogándose tal facultad».
«No reivindicamos ninguna competencia especial en materia económica ni de relaciones exteriores. Reivindicamos únicamente, como es debido, el papel limitado que nos asigna el Artículo III de la Constitución. En cumplimiento de dicho papel, sostenemos que la IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles», ha resumido el Supremo.
El presidente estadounidense advirtió a mediados de enero que si el Supremo se pronunciaba en contra de los gravámenes comerciales, sería «un completo desastre» que obligaría al reintegro de «miles de millones» de dólares.
El paquete arancelario anunciado por Trump en abril de 2025 fue impugnado por una docena de estados de EE.UU. y por empresas norteamericanas que consideraban que el presidente se extralimitó al imponer los gravámenes mediante órdenes ejecutivas que citaban la IEEPA.
Esta legislación, en ciertas circunstancias, otorga al presidente la autoridad para regular o prohibir transacciones internacionales durante una emergencia nacional. El Supremo ya escuchó a principios de noviembre de 2025 los argumentos de la Administración Trump sobre el caso, así como los de un tribunal federal que entendió que el mandatario había invocado indebidamente la IEEPA.
