El portavoz de Vivienda de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, ha acusado a la cúpula de Junts de frenar el apoyo del partido independentista al decreto ley que incluye medidas en materia de vivienda, como la prórroga de alquileres o la prohibición de desahucios. Al mismo tiempo, ha criticado la falta de implicación del PSOE en las negociaciones para salvarlo en la Cámara Baja.
Pese a las reticencias que mostraba el PSOE, Sumar logró que se aprobara en el Consejo de Ministros un decreto ley con medidas para intervenir el mercado de vivienda y paliar la crisis habitacional que sufre el país. Sin embargo, como todo decreto ley, el texto tiene que ser convalidado en el Congreso en un plazo de treinta días, y PP, Vox y Junts, partidos que forman la mayoría absoluta en la Cámara Baja, ya han expresado su rechazo a la norma.
No da por perdida la votación
Ibáñez, en declaraciones a ‘Parlamento’ de RNE, ha apuntado que «era evidente» que estos partidos se posicionarían en contra del texto, pero no ha dado por perdida la votación y ha remarcado que al grupo plurinacional le toca «pelear» para salvarlo. Además, sobre la postura de Junts, un diputado de Compromís respondió que es necesario seguir trabajando para que los de Puigdemont apoyen el decreto, evitando que la cúpula de Junts imponga una estrategia de lucha partidista con Alianza Catalana.
Ibáñez ha confirmado que el partido independentista ha leído el decreto e incluso tiene algunas apreciaciones técnicas, considerando que en Cataluña ya se está aplicando la Ley de Vivienda y que en la norma se contempla la posibilidad de que el inquilino pueda acogerse a una prórroga máxima de tres años al finalizar su contrato.
Respecto al PSOE, el portavoz de Vivienda ha censurado su falta de implicación en las negociaciones, asegurando que siempre va «pasos por detrás» en materia de vivienda y enfatizando que Sumar no tiene por qué estar «tutelado» por el socio mayoritario del Gobierno, pudiendo actuar como un «sujeto autónomo».
El Ministerio siempre llega tarde
Ibáñez ha subrayado que las principales medidas progresistas de estos años de gobierno de coalición se han logrado cuando Sumar o Unidas Podemos han presionado al ala socialista del Ejecutivo para adoptar medidas que, a priori, no apoyan; y que con la prórroga de alquileres está sucediendo «exactamente lo mismo».
Otro ejemplo expuesto por Ibáñez fue la prohibición de la compra especulativa de vivienda. El PSOE se abstuvo en una proposición de ley defendida por Ibáñez en el Congreso y la semana pasada el Gobierno licitó un estudio para evaluar si se puede limitar esa práctica. «Es verdad que el PSOE en materia de vivienda siempre va varios pasos atrás. Primero invisibilizan nuestras iniciativas, luego las ridiculizan y finalmente terminan asumiéndolas, diciendo que han sido idea de Moncloa y del señor Pedro Sánchez. Pues que se pongan las pilas y que trabajen», concluyó.
Confía en la movilización ciudadana
Al ser preguntado sobre su confianza en la movilización ciudadana como herramienta para ejercer presión, Ibáñez respondió afirmativamente, asegurando que cada vez más personas están tramitando sus prórrogas de alquiler y enviando el respectivo burofax a sus caseros. «Esto quiere decir que la gente es consciente de esta medida y que es una medida buena, mayoritariamente aceptada», enfatizó.
Finalmente, el diputado de Compromís criticó que el PP no haya ni siquiera accedido a sentarse a negociar con Sumar en el marco del decreto, aseverando que el partido de Alberto Núñez Feijóo está «completamente secuestrado por el fascismo».
