MADRID, 15 de febrero de 2022 (EUROPA PRESS) – La escritora e historiadora María José Rubio publica ‘La marquesa y Bonaparte’, una novela «basada en hechos históricos» que combina «geopolítica y amor». En esta obra, la autora rescata la figura de Mariana de Waldstein, marquesa de Santa Cruz y una de las «grandes damas ilustradas» del Madrid de finales del siglo XVIII. Rubio reivindica que «el poder, el arte y el amor» que se asocian a la protagonista «son armas políticas».
La novela, que la autora define como un relato geopolítico, sitúa a Madrid como un entorno clave de la política europea en 1800. «Es una novela de ideas en la que se plantean conflictos como la tensión entre el deber y el deseo, el ejercicio del poder, la ambición, la diplomacia o el papel del arte como herramienta política», explica.
Rubio también ha señalado que uno de sus objetivos es «permanecer fiel o generar la fidelidad del lector masculino», combinando «indisolublemente» elementos como «el poder, la intriga, la diplomacia, la ambición, la corrupción y la guerra» con «la parte emocional». «No puede separarse la propia historia de amor de la historia de la guerra», subraya.
La autora añade que le interesaba que el lector masculino encontrara en esta novela ideas y conceptos políticos, junto con una reflexión sobre el ejercicio del poder, mientras que, al mismo tiempo, se sintiera seducido por la historia de amor. Inicialmente, el título de la novela iba a ser «más masculino».
En cuanto al auge de la novela histórica, Rubio prefirió hablar de «novela basada en hechos históricos». Su objetivo no es solo reconstruir una época, sino invitar al lector a reflexionar, integrando de manera inseparable la intriga política, el arte y la emoción, que funcionan, en su opinión, como «auténticas armas políticas».
Mujeres «extremadamente inteligentes»
Mariana de Waldstein, una mujer extranjera integrada en la élite ilustrada madrileña, pintora y una de las primeras académicas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, «destacó por su libertad personal y su desafío a las normas sociales de su tiempo», afirma la escritora.
Según Rubio, Mariana representa «el desear o proponer una libertad que está por encima de las reglas cortesanas» en las que encajó, siendo extranjera casada con un aristócrata español. Para la autora, representa a una generación de mujeres del último tercio del siglo XVIII que «fueron pioneras en el acceso al conocimiento, la gestión de instituciones civiles y la participación activa en la vida cultural y política».
Las mujeres ilustradas del siglo XVIII «eran extraordinariamente inteligentes», según la escritora, ya que buscaban «las grietas donde podían desarrollarse libremente» en un mundo repleto de etiquetas políticas, sociales y culturales.
Rubio también ha destacado que el origen de la novela proviene de una investigación histórica previa que iba a concluir en una biografía, pero el descubrimiento de la relación entre Mariana de Waldstein y Luciano Bonaparte, hermano de Napoleón y primer Bonaparte que pisa España, la llevó a optar por la ficción narrativa «como el mejor vehículo» para contar una trama que consideró «demasiado poderosa».
