El Instituto Juan de Mariana ha publicado un informe donde advierte sobre los significativos desequilibrios de renta y riqueza existentes entre jóvenes y mayores en España. Este estudio resalta una clara discrepancia en las pensiones y salarios que afecta a las nuevas generaciones.
MADRID, 18 Sep. (EUROPA PRESS) – En el primer trimestre de 2025, las nuevas pensiones de jubilación en el Régimen General de la Seguridad Social alcanzaron un promedio de 1.760 euros al mes, lo que representa un aumento del 5,5% en comparación con el año anterior. Sin embargo, el salario medio de los menores de 35 años se situaba en torno a los 1.670 euros mensuales, lo que el Instituto Juan de Mariana considera una «situación especialmente sangrante».
El informe señala que, mientras que el discurso político del Gobierno se enfoca en una narrativa de desigualdad de clase, los datos revelan que las diferencias económicas más relevantes en la España de 2025 son aquellas que separan a jóvenes y mayores. La participación de los mayores de 75 años en la riqueza nacional ha aumentado 12 puntos en 20 años, mientras que la de los menores de 35 años ha disminuido cinco puntos.
Específicamente, los datos muestran que, en 2002, los menores de 35 años tenían el 7,5% de la riqueza nacional, cifra que se redujo a solo el 2% en 2022. En contraste, los mayores de 75 años incrementaron su participación en la misma del 8% al 20% en el mismo periodo.
Además, el informe indica que la riqueza mediana de aquellos nacidos en los años 80 es casi un 50% inferior a la de los nacidos en los años 60. En cuanto a los ingresos, también se observan brechas generacionales: entre 2008 y 2024, los ingresos reales de los trabajadores de 18 a 29 años disminuyeron un 3%, mientras que los mayores de 65 años aumentaron un 18%.
Comparando con la Unión Europea, los mayores de 65 años en España tienen una renta un 6,4% superior a la media europea, mientras que los trabajadores españoles ganan un 7,3% menos que sus homólogos comunitarios.
Los jóvenes recortan su consumo, los mayores lo incrementan
El informe también destaca que desde 2006, solo los mayores de 65 años han aumentado su consumo real en un 5%, mientras que los menores de 30 años han reducido sus gastos en un 36%. Según la Encuesta de Presupuestos Familiares, los jóvenes han recortado drásticamente sus gastos en muebles, transporte, vestido y ocio, aunque no en educación y vivienda.
El Instituto Juan de Mariana busca desmentir la creencia popular de que la dificultad económica de los jóvenes se debe a un presunto derroche en ocio y pequeñas compras. «Los datos desmontan esta caricatura», señala el informe, que critica las ideas preconcebidas sobre el gasto de los jóvenes en elementos como viajes y tecnología.
El Instituto enfatiza que el verdadero problema es estructural: salarios estancados, una vivienda inaccesible y políticas públicas que no favorecen a las nuevas generaciones. «Responsabilizar a los jóvenes de una situación que responde a decisiones políticas y desequilibrios intergeneracionales es eludir el debate real», afirma la entidad.
Además, el informe recuerda que la juventud española tiene la mayor tasa de paro de Europa, cuadruplicando los niveles de desempleo en Alemania y superando en más de diez puntos la media comunitaria (26,5% frente a 15,1%).
En el ámbito de la vivienda, se destaca un notable cambio: aunque el 81% de quienes nacieron entre 1945 y 1965 poseían una vivienda a los 42 años, hoy menos del 50% de los nacidos después de 1985 tienen esta propiedad, y solo un 20% de los menores de 35 años tiene una hipoteca.
El Instituto sostiene que España ha vivido un fenómeno económico y social profundo y silencioso en las últimas dos décadas, revelando un desequilibrio de renta y riqueza que penaliza a los ciudadanos más jóvenes en comparación con las generaciones mayores.
Un sistema de pensiones «insostenible»
El Instituto advierte sobre la insostenibilidad del actual sistema de pensiones. Un jubilado recibe, en promedio, un 62% más de lo que aportó al sistema durante su vida laboral, según datos del Colegio de Actuarios de España. Este desfase ha llevado al déficit real de la Seguridad Social a cifras alarmantes, rondando el 3,8% del PIB, con una deuda implícita derivada de promesas no financiadas que asciende al 507% del PIB.
Desde 2010, las cotizaciones son insuficientes para financiar las pensiones, lo que se traduce en una carga fiscal creciente para los trabajadores. El Instituto resalta que el 39,5% del coste laboral se destina al IRPF y cotizaciones sociales, en comparación con el 31,8% en la OCDE. Si se considera IVA y otros impuestos, la carga fiscal sobre un salario medio alcanza el 55% del coste laboral.
El informe también menciona casos específicos, como Asturias, donde el PIB per cápita crece, pero no por un dinamismo económico real, sino por el «colapso demográfico juvenil», con solo 1,4 cotizantes por cada pensionista y un aumento del empleo público frente a la disminución del privado.
Finalmente, el Instituto señala que el sistema actual de fiscalidad y pensiones ha beneficiado a los mayores e incrementado la inequidad intergeneracional. Los trabajadores jóvenes enfrentan salarios más bajos y menos acceso a la vivienda que sus predecesores, mientras que su carga fiscal sigue creciendo, exacerbando el desequilibrio existente.
El Instituto llama a restaurar el equilibrio intergeneracional para evitar acentuar los desfases económicos, directamente vinculados a un gasto excesivo en pensiones que afecta a los trabajadores en activo con una creciente «cuña fiscal».
