Un macroestudio internacional en el que participa la Universidad de Granada aclara las tendencias de obesidad desde los años 80 y revela que su incremento se ha ralentizado, estabilizado e incluso revertido en muchas naciones, aunque sí crece en países en vías de desarrollo.
GRANADA, 13 de mayo de 2024 – Un trabajo liderado por investigadores del Imperial College London, a través de la NCD Risk Factor Collaboration (NCD-RisC), y publicado en la prestigiosa revista ‘Nature’, ha analizado más de cuatro décadas de datos de obesidad a nivel mundial (1980-2024) y ha concluido que el aumento de la obesidad se ha estabilizado en países desarrollados y sigue subiendo en los países en vías de desarrollo.
Científicos de la Universidad de Granada (UGR) han participado en el estudio con datos de personas muy jóvenes de España que formaron parte del experimento Prefit, un trabajo de cohorte multicéntrico coordinado por el grupo de investigación Profith del Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud de la UGR.
Prefit recopiló datos de niveles de condición física y obesidad en niños y niñas en edad preescolar en diez regiones españolas. El proyecto, en el que colaboraron investigadores de diez universidades (Granada, Almería, Cádiz, Cuenca, Madrid, Castellón de la Plana, Zaragoza, Vitoria, Mallorca y Gran Canaria), forma parte de la Red de Investigación en Ejercicio y Salud.
Francisco B. Ortega, profesor de la Facultad de Ciencias del Deporte y del centro iMUDS de la UGR, investigador principal de PREFIT, explica que «es importante contribuir a este macroestudio con datos de España para comprender mejor las tendencias de obesidad en nuestro país y cómo se comparan con el resto de Europa y del mundo. España ha estado entre los países con las tasas de obesidad más altas de Europa en los últimos años, pero los parámetros de este nuevo análisis denotan que el aumento de la obesidad se ha estancado».
La estabilización se ha producido en una prevalencia del 10% para niñas y niños, y del 13% y 18% para mujeres y hombres, respectivamente, lo que puede indicar un leve descenso en algunos casos.
Cristina Cadenas, coordinadora de la recogida de datos del proyecto Prefit, destaca que «aunque las tendencias en obesidad han mejorado en España, el porcentaje total de personas que viven con sobrepeso u obesidad en diferentes grupos de edad sigue siendo muy alto y, por tanto, es necesario seguir invirtiendo en estrategias de promoción de la actividad física y alimentació saludable».
Los hallazgos del proyecto global señalan que el aumento de las tasas de obesidad se ha ralentizado o estabilizado en la mayoría de los países de altos ingresos, a pesar de los rápidos incrementos a finales del siglo XX. En algunos países de ingresos altos, como Francia, Italia y Portugal, las tasas pueden haber comenzado a disminuir.
Esto sugiere que las afirmaciones de una ‘epidemia global’ de obesidad podrían ser una simplificación excesiva y enmascaran la gran diversidad observada entre países, impulsada por factores como la disponibilidad y asequibilidad de alimentos saludables. A pesar de la mejora en algunos contextos, la prevalencia de la obesidad sigue en aumento en países de ingresos bajos y medios en África, Asia, América Latina y las islas del Pacífico y Caribe.
El profesor Majid Ezzati, de la Escuela de Salud Pública del Imperial College London, quien ha dirigido el análisis, afirma: «Hemos observado que la tasa de crecimiento de la obesidad se está ralentizando y estabilizando, e incluso podría estar revirtiéndose en muchos países».
Tendencias Globales
Informes previos sobre el estado global de la obesidad, incluidos los realizados por la NCD-RisC en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), suelen comparar la prevalencia de la obesidad a lo largo de décadas. En el último análisis, los científicos han utilizado la velocidad de cambio en el porcentaje de obesidad como una medida clave, calculada como el cambio absoluto anual en la prevalencia de este problema de salud.
La Infancia Mejora Primero
Entre los hallazgos clave, se observa que las mejoras en países de altos ingresos se manifiestan típicamente primero entre niños y adolescentes, seguidas aproximadamente una década después por adultos. En la mayoría de los países occidentales, el aumento de la obesidad entre los más pequeños ocurrió antes del milenio, con esta tendencia estabilizándose e incluso retrocediendo ligeramente desde el año 2000.
Dinamarca experimentó la desaceleración documentada más temprana (alrededor de 1990), seguida de Islandia, Suiza, Bélgica y Alemania durante la década de 1990. A mediados de los 2000, las tasas de obesidad en jóvenes en edad escolar y adolescentes comenzaron a estabilizarse en la mayoría de los países de altos ingresos, e incluso a disminuir en algunos, aunque sobresalieron excepciones como Australia, Finlandia y Suecia.
Brecha Global
En contraste con estos signos de progreso, el análisis también destaca que la obesidad sigue aumentando e incluso acelerándose en la mayoría de los países de ingresos bajos y medios. Esta divergencia respecto al progreso observado en naciones de altos ingresos evidencia crecientes desigualdades globales en nutrición, actividad física y salud.
En la última década, nuevos medicamentos para la obesidad han comenzado a estar ampliamente disponibles. Aunque los investigadores señalan que la introducción de estos fármacos aún no explica los cambios observados en su estudio, reconocen que probablemente tendrán un papel importante en las tendencias futuras.
