La inversión en la recuperación del Mar Menor en 2025 ha alcanzado los 81,9 millones de euros, la cifra más alta registrada desde la aprobación de la Ley 3/2020. Este notable aumento pone de manifiesto el compromiso del Ejecutivo autonómico con la restauración ecológica de este ecosistema, asegurando que más del 81 % de las actuaciones programadas ya se hayan ejecutado o se encuentren en marcha.
Inversión en la recuperación del Mar Menor en 2025 marca un récord histórico
El Gobierno regional ha aumentado el gasto tanto ambiental como socioeconómico, avanzando en la restauración del ecosistema. Más del 81 % de las acciones planificadas se han completado o están en marcha, lo que representa una mejora significativa con respecto a las cifras de 2024. Esto valida el avance continuo en la implementación de la estrategia de recuperación ambiental en el Mar Menor.
La mayor parte de la financiación se destina a iniciativas ambientales, habiendo más de 50 millones de euros asignados a medidas ecosistémicas. El resto de la inversión apoya acciones económicas locales que están estrechamente vinculadas con el desarrollo regional.
La inversión en la recuperación del Mar Menor en 2025 representa el mayor esfuerzo económico anual desde la creación de normativas específicas en pro de su protección. Un informe actualizado ha evidenciado un progreso sostenido en la ejecución de medidas destinadas a restaurar el equilibrio ecológico del área.
Más del 81 % de las actuaciones ya están en marcha
El 81,13 % de las medidas previstas se encuentran ejecutadas o en ejecución. Este dato no solo supera los registros de 2024, sino que consolida el ritmo de implementación del plan.
La mayor parte de la inversión se destina a medidas ambientales
De los 81,9 millones invertidos, 56,6 millones se han dirigido a actuaciones ambientales. Los 25,3 millones restantes se han asignado a medidas socioeconómicas vinculadas al territorio.
Infraestructuras clave para la gestión del agua
Entre las actuaciones más destacadas se encuentra la rehabilitación de colectores en Islas Menores, Los Nietos y La Unión. Además, se han puesto en marcha 15 sistemas de gestión de aguas residuales y pluviales, que incluyen soluciones de drenaje sostenible.
Depuración y control del agua en el ecosistema
Las 12 estaciones de depuración han tratado más de 27,5 millones de metros cúbicos de agua. Estas infraestructuras son claves para reducir la presión sobre el ecosistema.
Retirada de biomasa y recuperación de humedales
Durante 2025, se retiraron 8.821 toneladas de biomasa. Desde 2022, el total acumulado supera las 50.000 toneladas, y se ha gestionado 829 hectáreas de humedales protegidos.
Innovación tecnológica para frenar la contaminación
El proyecto Recupera se ha enfocado en reducir la entrada de agua salobre cargada de nutrientes, combinando tecnología e investigación para mejorar la calidad del agua del Mar Menor.
Implicación del sector agrícola y ganadero
Más de 2.800 explotaciones agrarias y más de 71.000 hectáreas están integradas en este sistema. En el ámbito ganadero, más de 300 explotaciones han implementado medidas de control y protección ambiental.
Refuerzo de la investigación científica
El Gobierno ha destinado 6,37 millones de euros a la investigación y monitoreo, y con la participación de 17 instituciones, el Mar Menor se ha posicionado como uno de los ecosistemas más estudiados en Europa.
Un modelo de gobernanza ya consolidado
Se ha completado la estructura prevista en la Ley 3/2020 con la creación de órganos de coordinación. Desde 2020, se han llevado a cabo más de 250 reuniones para gestionar la recuperación de este ecosistema.
Entre los proyectos clave se encuentran la modernización de los colectores de aguas residuales y la implementación de sistemas de gestión de aguas pluviales, junto con plantas de tratamiento que han procesado millones de metros cúbicos de agua, lo que ha permitido aliviar la presión sobre el ecosistema.
Los esfuerzos también están centrados en la eliminación de biomasa, la restauración de humedales, el avance en la tecnología para el control de la contaminación, la implicación de los sectores agrícola y ganadero, y el fortalecimiento de la investigación científica, lo que convierte al Mar Menor en un ecosistema europeo altamente monitorizado.
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