Lima (EFE) – Betssy Chávez, la ex primera ministra de Perú asilada en la residencia de la embajada de México en Lima, fue condenada este jueves a 11 años, 5 meses y 15 días de cárcel por su participación en el fallido intento de golpe de Estado protagonizado el 7 de diciembre de 2022 por el expresidente Pedro Castillo, quien recibió la misma pena.
La Sala Penal Especial de la Corte Suprema de Justicia de Perú declaró a Chávez como coautora del delito de conspiración para rebelión, junto a Castillo y al ex primer ministro y entonces jefe del gabinete de asesores del presidente, Aníbal Torres.
El tribunal también emitió una nueva orden de búsqueda y captura de Chávez, quien permanece en la sede diplomática de México, sin que el Gobierno de transición de Perú, con el presidente interino José Gerardo al mando, haya concedido el salvoconducto necesario para que pueda viajar a México.
Chávez, además, recibió dos años de inhabilitación para ejercer cargos públicos y la obligación de pagar, junto a los demás implicados, una indemnización al Estado de 12 millones de soles (aproximadamente 3,5 millones de dólares).
Una reunión clave en el Palacio de Gobierno
Según los jueces, Castillo, Chávez y Torres se reunieron en la noche del 6 de diciembre en el Palacio de Gobierno de Lima para redactar el mensaje a la nación que el exmandatario pronunció al día siguiente, en el que ordenó cerrar el Congreso, intervenir la Judicatura y gobernar temporalmente por decretos.
El fallo indicó que “los acusados hicieron un acuerdo para atentar contra el orden constitucional y se organizaron para cumplir un rol a fin de materializar el contenido del mensaje a la nación”.
Por tanto, el tribunal concluyó que Chávez sabía el contenido del mensaje y aún así coordinó el ingreso “irregular” de periodistas del canal estatal TV Perú para la retransmisión en vivo, a quienes ocultó el motivo de la convocatoria.
Asimismo, se destacó que Chávez decidió, junto a Castillo, que no entraran al despacho más ministros, lo que demuestra “su rol de organización” en la ruptura del orden constitucional. Al finalizar la transmisión, dio un largo abrazo a Castillo para, inmediatamente después, tratar de emitir un decreto en el que se materializarían las medidas inconstitucionales.
Intento de huida tras su dimisión
Adicionalmente, quedó probado que la política y abogada izquierdista intentó huir hacia la Embajada de México después de presentar su dimisión el 7 de diciembre. Sin embargo, durante el trayecto a la sede diplomática, ordenó al conductor cambiar la ruta e ir a su despacho en el Congreso.
Chávez, quien se encuentra asilada desde el 3 de noviembre a la espera de que Perú emita un salvoconducto para poder viajar a México, recibió así menos de la mitad de la pena que originalmente pedía la Fiscalía, que era de 25 años de cárcel. Durante el juicio, reconoció que no había elementos para sostener el delito de rebelión y cambió su acusación a conspiración para rebelión.
