MADRID, 6 de noviembre de 2026 – La eurodiputada y candidata de Podemos a las elecciones generales del 29 de noviembre, Irene Montero, ha propuesto importantes cambios en el sistema de pensiones y en la distribución de la riqueza en España. Durante su intervención en un Desayuno Informativo, Montero abogó por bajar la edad de jubilación a los 63 años y aumentar las pensiones mínimas y no contributivas, afirmando que el sistema público de pensiones «está perfectamente preparado».
Montero se pronunció en defensa del carácter público de las pensiones, rechazando las tendencias de reducción que asoció con la utilización de una «motosierra» por parte de líderes de la derecha, como Javier Milei. Criticó además que la privatización de las pensiones hubiera sido un consenso entre el PP y el PSOE en los últimos años. Advirtió que las exigencias de Estados Unidos y la OTAN para aumentar el gasto en defensa «va a salir fundamentalmente de la sanidad y las pensiones».
La candidata de Podemos enfatizó la necesidad de proteger las pensiones y rechazó modelos, como la «mochila austriaca», que considera perjudiciales. Montero también reprochó al líder de Vox, Santiago Abascal, su falta de claridad sobre sus planes para el sistema de pensiones. «Vas a aplicar la motosierra», le dijo, insistiendo en que la prioridad debe ser «acabar con la privatización» y reafirmar que «las pensiones son un derecho público» y no un negocio o una responsabilidad individual.
Propuestas «Profundamente Constitucionales» para Repartir la Riqueza
En su enfoque laboral, Montero propuso elevar el salario mínimo interprofesional a 1.800 euros mensuales y reducir la jornada laboral a 30 horas semanales. Argumentó que los avances tecnológicos deberían facilitar una mejor distribución del empleo y otorgar más tiempo libre a la ciudadanía.
Adicionalmente, planteó prohibir la compra de viviendas con fines especulativos, permitiendo su adquisición únicamente cuando estén destinadas a residencia. También sugirió incorporar al alquiler social las viviendas acumuladas por los fondos de inversión, una medida que busca aliviar la crisis habitacional en el país.
Además, calificó como «inconcebible» que la mayor parte de la población española «viva literalmente para pagar facturas», ya que «todo el salario se lo llevan empresas que están haciendo negocio» con los derechos de la ciudadanía. Montero insistió en que el dinero «no desaparece» a fin de mes, sino que se destina a las grandes empresas, las cuales, subrayó, «nunca antes habían acumulado tantos beneficios».
Por todo esto, Montero afirmó que la propuesta política de Podemos se basa en que el dinero deje de concentrarse en la cúspide y en que los precios dejen de subir, ya que el costo de la vida consume «los exiguos avances sociales» logrados hasta ahora. «El dinero tiene que bajar. De arriba a las familias», afirmó, reiterando que esta es una propuesta «profundamente constitucional» basada en el artículo 128 de la Constitución Española, que establece que «toda la riqueza del país, sea cual fuere su titularidad, está al servicio del interés general».
Finalmente, Montero criticó que en la actualidad ese artículo no se cumple en España. «Al contrario, lo que estamos viendo es un gran robo, un saqueo de la riqueza que producen los trabajadores», advirtió, asegurando que los gobiernos carecen de credibilidad al no poder «repartir la riqueza».
