Las restricciones en los carriles de vehículos de alta ocupación (VAO) son ahora una realidad tras la reciente decisión de la Dirección General de Tráfico (DGT) en España, que limita el acceso a estos carriles a vehículos de cero emisiones con un solo ocupante. Esta medida busca frenar la saturación del tráfico, mejorar la puntualidad del transporte público y devolver a estos carriles su función original de facilitar el desplazamiento de vehículos con alta ocupación.
La nueva normativa condiciona el acceso de vehículos de un solo ocupante a los carriles VAO para vehículos de cero emisiones, ECO, C y B, en función de los niveles de congestión y la señalización en tiempo real en los puntos de acceso. La implementación de esta norma será gradual, adaptándose a cada carril VAO y respondiendo tanto a la demanda pública como a las reiteradas solicitudes de los operadores de transporte público, quienes han expresado su preocupación por la disminución de la eficacia de estos carriles.
Las restricciones en los carriles VAO entran en vigor
La DGT ha hecho eco de la inquietud de los ciudadanos y de las empresas de transporte público, estableciendo restricciones en los carriles VAO que antes permitían el acceso a vehículos de cero emisiones ocupados por un solo conductor. Con la nueva regulación, se prioriza la ocupación del vehículo frente al tipo de propulsión, un cambio significativo que responde a la creciente saturación observada.
Vehículos eléctricos dejan de tener prioridad automática
El uso de los carriles VAO por vehículos con un único ocupante, y que además cuenten con distintivo de 0 emisiones, ECO, C o B, quedará condicionado a la situación del tráfico y a la señalización que aparezca en los paneles de acceso. Esto implica que, aunque estos vehículos sean más ecológicos, no podrán acceder a los carriles VAO si la congestión es elevada.
Saturación y retenciones en horas punta
Las empresas de transporte público han alarmado a la DGT sobre la paulatina pérdida de eficacia de los carriles VAO, lo que afecta la regularidad y puntualidad del servicio, desincentivando su uso y perjudicando a los usuarios que optan por el transporte público. En los últimos años, se ha constatado un aumento significativo de turismos en estos carriles, incluyendo vehículos eléctricos con un único ocupante, lo que ha derivado en más retenciones.
Por ejemplo, durante las horas punta, la DGT ha revelado que las intensidades promedio en el carril VAO de la A-6 se encuentran en valores de saturación. Desde 2019, ha habido un incremento del 10 % en la calzada principal y del 22 % en el carril bus-VAO, lo que se traduce en un aumento del 20 % en las retenciones de la calzada principal y del 90 % en el carril bus-VAO.
Aplicación progresiva según tráfico y señalización
Con estas nuevas restricciones, la DGT refuerza el principio de que los carriles reservados deben cumplir su función esencial de priorizar el transporte colectivo y los vehículos de alta ocupación. Los operadores de transporte han advertido que el creciente número de vehículos de un solo ocupante, incluidos los coches eléctricos, es un problema que ha mermado la fiabilidad, la puntualidad y el atractivo de los servicios de transporte público.
Los datos de tráfico confirman una creciente saturación, especialmente en el corredor A-6, lo que refuerza la política de priorizar el transporte colectivo y los vehículos de alta ocupación. Esta normativa se presenta como un intento por parte de la DGT de recuperar la efectividad de los carriles VAO y mejorar así la calidad del servicio de transporte público en las ciudades.
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