
MADRID, 7 Abr. – A pesar del creciente uso de la inteligencia artificial (IA) en la atención médica, una nueva encuesta encargada por el Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio (Estados Unidos) revela que cada vez menos estadounidenses están dispuestos a que se utilice la IA en su atención médica.
La encuesta nacional, realizada a 1.007 adultos, mostró que solo el 42 % de los encuestados está abierto al uso de la IA como parte de su atención médica, en comparación con el 52 % cuando se llevó a cabo la primera encuesta en 2024. Además, la confianza en la capacidad de la IA para hacer que ciertos procesos de salud sean más eficientes ha disminuido, pasando del 64 % al 55 %.
Según Ravi Tripathi, director de informática sanitaria del Centro Médico Wexner, esta caída es coherente con el ciclo de vida natural de cualquier tecnología. «Cuando vemos algo nuevo y reluciente por primera vez, pensamos que va a arreglar el mundo, reemplazar la atención médica y resolver todos nuestros problemas de salud», reflexiona Tripathi. «La gente está aprendiendo que la inteligencia artificial tiene ventajas y desventajas, sabe dónde tiene utilidad real y dónde realmente no tiene cabida. Creo que en los próximos dos a cinco años, sin duda veremos un aumento en su uso a medida que la gente comprenda cuál es la verdadera utilidad de la inteligencia artificial y se convierta en algo común en la tecnología de la salud».
A pesar de esto, la encuesta reveló que el 51 % de los adultos ha utilizado la IA para tomar decisiones importantes sobre su salud sin consultar a un profesional médico. Tripathi alertó sobre este riesgo: «Sabemos que en el 2 % de los casos la IA será inexacta o podría tener alucinaciones. Los médicos no utilizan la IA al 100 %. No confiamos en ella al 100 %. Me preocuparía mucho un paciente que estuviera siguiendo una IA, ya que la inteligencia artificial no comprende tu historia».
Tripathi sugiere que la IA debería utilizarse en colaboración con un médico. Puede ser útil para recopilar datos de salud, explicar los resultados de las pruebas y diagnósticos, así como ayudar a identificar preguntas que los pacientes deben hacer a su médico. Los participantes de la encuesta coincidieron: el 62 % utiliza la IA para comprender mejor sus síntomas antes de decidir buscar atención médica; el 44 % para ayudar a explicar los resultados de pruebas o diagnósticos médicos; el 25 % para comparar opciones de tratamiento o ayudar a tomar decisiones sobre tratamientos; y el 20 % para prepararse para una próxima cita médica.
«El uso de la inteligencia artificial como inteligencia aumentada tiene un gran valor», valora Tripathi. «Los pacientes deben tener conocimiento de lo que hace la tecnología, pero deben consultar con su equipo médico para el plan final».
Este estudio fue realizado con la plataforma Opinion Panel Omnibus, una encuesta nacional quincenal y basada en probabilidades. La recopilación de datos se llevó a cabo del 16 al 20 de enero de 2026, con una muestra de 1.007 participantes.
