Publicado 06/10/2025 – 8:38 CEST
• Última actualización 8:39
El primer ministro de Georgia, Irakli Kobakhidze, acusó el domingo a la oposición proeuropea de «intentar derrocar a su Gobierno» y prometió nuevas medidas represivas contra la disidencia. Esta declaración se produjo pocas horas después de que el partido gobernante, el autoritario Sueño Georgiano, considerado cercano a la órbita rusa, obtuviera una aplastante victoria en las elecciones municipales, las cuales fueron boicoteadas por la oposición. Los principales partidos opositores instaron a la población a no ejercer su voto al considerar que las elecciones iban a ser manipuladas. Como era previsible, el partido de Kobakhidze se alzó con la victoria en todos los municipios al cierre de la jornada del sábado.
Decenas de miles de personas protestaron nuevamente en la capital georgiana, Tiflis, en contra de la política autoritaria del Gobierno y su deriva prorrusa, luego de que este celebrara una victoria en las elecciones legislativas de 2024. La Policía desplegó varias unidades antidisturbios, utilizando cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud que intentaba acceder al palacio presidencial.
Durante el fin de semana, decenas de manifestantes fueron detenidos en las masivas redadas policiales, mientras exigían la dimisión de Kobakhidze, un cambio diplomático hacia la adhesión a la Unión Europea y una desvinculación política de Rusia.
Las protestas son parte de las manifestaciones periódicas que han sacudido el país caucásico desde noviembre del año pasado, cuando el primer ministro georgiano suspendió las conversaciones de adhesión a la UE. Las autoridades han intentado reiteradamente presentar las protestas como «coordinadas y financiadas desde el extranjero».
En respuesta, Kobakhidze refutó dicha retórica, prometiendo neutralizar a «los agentes extranjeros» y acusando a trabajadores y diplomáticos de la UE de inmiscuirse en la política interna del país al manifestar su apoyo a las protestas contra su gobierno.
Además, el primer ministro expresó su disposición a dialogar por el bien del país, buscando superar un capítulo de protestas que ha obstaculizado su administración. «Estoy dispuesto a olvidar lo ocurrido, a restablecer las relaciones, a empezar de cero. … Estamos listos para la amistad y las relaciones con todo el mundo», declaró. Por su parte, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) condenó firmemente la desinformación en torno al papel de la UE en Georgia.
La declaración emitida el domingo por el SEAE señalaba que las políticas represivas del Sueño Georgiano han «reducido drásticamente la posibilidad de celebrar elecciones legítimas«. La carta fue firmada por Kaja Kallas, jefa de la diplomacia del bloque, y Marta Kos, Comisaria de Ampliación.
En su contenido, se solicitó la liberación de todos los detenidos arbitrariamente y se instó a la calma y la moderación en el periodo postelectoral. Asimismo, se pidió a las autoridades que respeten los derechos de los ciudadanos a la libertad de reunión y expresión. La declaración enfatizaba la necesidad de un diálogo constructivo e inclusivo que involucre a todos los actores políticos y a la sociedad civil, instando a todas las partes a abstenerse de recurrir a la violencia.
Más de 50 grupos internacionales y locales se registraron para observar la votación municipal del sábado. Sin embargo, ninguno de los principales organismos internacionales de vigilancia que supervisaron la anterior votación local de 2021, incluídas delegaciones del Parlamento Europeo, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y organizaciones sin ánimo de lucro estadounidenses, estuvieron presentes esta vez.
