
En una reciente presentación en el Auditorio del RCDE Stadium, Alan Pace, el nuevo máximo accionista y presidente del RCD Espanyol, afirmó que su «sueño» de liderar el proyecto blanquiazul «ya está vivo». Este empresario estadounidense anunció que su objetivo a largo plazo es colocar al club «entre los seis grandes de España» mediante un modelo de gestión «honesto, sostenible y con mentalidad ganadora».
Durante su discurso, Pace subrayó la importancia de que el Espanyol sea considerado uno de los mejores clubes del país, señalando que «lograr más que eso sería otro sueño, también. Pero el éxito real es que se nos trate como a los grandes». Expresó su deseo de ser visto como parte de la familia del Espanyol y no como un intruso en la institución.
Pace, que lidera el grupo Velocity Sports Partners, que también preside el Burnley inglés, hizo hincapié en que la transacción no debe verse como una simple compra, sino como «algo mucho más significativo». Destacó que el fútbol conecta personas, familias y culturas, y mantiene vivos los sueños.
Su llegada al club no implica un cambio de rumbo, según enfatizó, sino más bien una reafirmación y cristalización del proyecto existente. «No venimos a cambiar lo que es el Espanyol; venimos a fortalecerlo y ayudarlo a crecer», aseguró.
El compromiso de Pace incluye trabajar con «honestidad, humildad, total implicación, e invertir en la cantera, en las infraestructuras y en las personas», garantizando la independencia del club y una gestión con «claridad y buenos propósitos».
En relación al crecimiento del club, explicó que no solo se trata de inversión económica. «Crecer no significa solo dinero. Hay muchas maneras de hacerlo. La mentalidad no es ‘vamos a gastar mucho’, sino que crecer es una mentalidad», declaró Pace, quien llega al Espanyol acompañado de un equipo de confianza, incluyendo a Antonio Dávila, nuevo consejero del club.
En el ámbito deportivo, Pace tiene plena confianza en el trabajo del director deportivo, Fran Garagarza, y del entrenador Manolo González. «Pensamos en positivo. Queremos cumplir las reglas y tomar decisiones inteligentes», mencionó durante la planificación deportiva, con el mercado de invierno en mente.
Respecto al Burnley, club del que también es propietario, Pace hizo una analogía. «Seremos una familia, como hermanos que no son iguales», mencionando la posibilidad de sinergias y la oportunidad de que jugadores del Burnley puedan unirse al Espanyol, ya sea en forma de traspasos o cesiones.
Al ser preguntado sobre la aspiración de llegar a la Liga de Campeones, Pace fue cauteloso. «Si llegamos a la ‘Champions’, será buenísimo, pero no es bueno poner fechas. Las intenciones del señor Chen eran las mismas que las nuestras: ayudar al club a ganar», matizó, reconociendo que su principal meta es ganar en todo momento.
Pace también se refirió a la oportunidad de crecimiento a nivel global del Espanyol. «El Barça ha crecido mucho gracias a la gente fuera de Barcelona. Nosotros también podemos aprovechar el turismo y la afición internacional, pero debemos hacernos visibles», comentó, añadiendo que hay muchas maneras de introducir al Espanyol en el mundo.
En un momento emotivo, recordó su vínculo con la ciudad, afirmando que volver a Barcelona es como una segunda luna de miel. «Este lugar siempre ha sido especial para mí», concluyó. Pace, quien estudió en la escuela de negocios de IESE, expresó que su sueño de poseer y dirigir el RCD Espanyol es ahora una realidad.
Finalmente, Pace dejó claro que su papel no será el de gestionar los departamentos día a día, sino que estará presente para aportar su experiencia. «Estaré aquí para llevar la estrategia del club y aportar lo que sé del deporte y del negocio», concluyó.
