MADRID 1 Ene. (EUROPA PRESS) – El piloto español Isidre Esteve, que forma parte del Repsol Toyota Rally Team, aborda con optimismo y entusiasmo su próxima participación en el Rally Dakar 2026. Esteve reconoce que su enfoque positivo es innato: «ser optimista viene de fábrica» para él, ya que se siente «afortunado» de hacer lo que le gusta. Con un «proyecto muy sólido» y «el mejor coche» que ha pilotado, está listo para afrontar su 21ª edición del Dakar.
El ilerdense de 53 años se prepara con la misma ilusión que cuando comenzó, aunque subraya que «no es un tema de cumplir ediciones». Más bien, se trata de «preparar un proyecto que nos hará más competitivos que el del año pasado», lo que le motiva. «Estoy muy contento y muy ilusionado. Tenemos un gran proyecto con Toyota y Repsol, lo que nos proporciona motivación», afirma, aunque reconoce que las semanas previas son diferentes ahora que se enfrenta al rally por vigésima primera vez.
La experiencia adquirida a lo largo de los años le ha otorgado la capacidad de planificar de manera más efectiva. «Ahora, con más tranquilidad, intento disfrutar del proceso. Cada vez somos más profesionales y queremos que todo salga bien», comparte Esteve con una sonrisa, añadiendo que sería «muy nervioso» si no hubiera preparado adecuadamente.
Optimismo y Preparación
El carácter optimista de Esteve es una parte vital de su enfoque. «Es como la vida. Me levanto un lunes y digo ‘qué bien que es lunes, me voy a trabajar’. Hago lo que me gusta», explica. Asegura que disfrutar del proceso y del trabajo en equipo es fundamental para el éxito: «Si nuestro equipo no tiene entusiasmo, tenemos menos posibilidades de éxito».
Su preparación física es esencial, especialmente después de que una caída en 2007 le dejara en silla de ruedas. «Entreno como cuando iba en moto, pero debo tener mucho cuidado debido a mi lesión medular; el 80% de mi cuerpo no lo siento», comenta Esteve, que recibe apoyo constante de su entrenadora y pareja, Lidia Guerrero.
Un Dakar Renovado
En 2026, Esteve disfrutará del «mejor coche» de su carrera. «Antes íbamos con un motor V8 atmosférico, ahora tenemos un V6 biturbo. La respuesta y la tracción son completamente distintas. Es un Dakar muy ilusionante», confiesa. Esteve reflexiona sobre cómo ha cambiado la carrera desde su debut en 1998, mencionando mejoras significativas en seguridad y tecnología: «Ahora los coches y motos están mucho más controlados, y la mecánica rara vez falla».
Esteve destaca que los equipos oficiales en el Dakar persiguen varios objetivos: ganar la carrera, liderar el campeonato del mundo y ser primeros en la clasificación de constructores. «Es una carrera complicada; el Dakar ha evolucionado con los tiempos y se ha adaptado a los cambios tecnológicos», afirma. Aunque lamenta que este año no se dirija al ‘Empty Quarter’ en Arabia, considera que la carrera seguirá presentando retos significativos en navegación y detalles.
El próximo Dakar será largo, con más kilómetros cronometrados que ninguna otra edición. «Habrá etapas de hasta 500 kilómetros. Es una carrera muy equilibrada», anticipa Esteve.
Un Enfoque Competitivo y Sin Obsesiones
Con 20 ediciones de experiencia, Esteve ha cambiado su enfoque: «Ahora mi objetivo no es solo acabar. En motos, después de cuatro años, mi meta era ganar, y abandoné en dos ocasiones». En coches, ha tenido abandonos, pero valora la competitividad del Dakar actual: «El ritmo es frenético, y eso hace la carrera emocionante».
Si bien busca terminar entre los diez primeros, resalta que no tiene «ninguna obsesión» con los resultados. «Cero obsesiones. Mi meta es ser más competitivo que nunca, y tenemos un equipo que nos permitirá luchar por posiciones importantes», sostiene. Esteve añade que la mentalidad del equipo es clave para el éxito, y aunque casi 25 pilotos de las estructuras oficiales compiten por la victoria, le gustaría estar entre ellos.
Además, Esteve subraya la labor de Repsol en la transición hacia combustibles de origen renovable, que actualmente constituyen el 70% de su combustible. «Por primera vez, siento que formo parte de un proyecto que contribuye a un cambio en la alta competición», concluye con entusiasmo, destacando su compromiso y pasión por el deporte.
