No podemos negar que Tesla no está en su mejor momento, sobre todo después de que una marca china lo humillara en frente de todos. Por ello, la compañía ha decidido apostar por nuevas estrategias, bajando sus precios. Sin embargo, reducir precios tiene un costo aún más alto.
El precio de una versión barata
La nueva versión del sedán más vendido de la marca, el Model 3 ‘Standard’, llega a EE. UU. con un precio de 36.990,00 dólares, pero a cambio sacrifica la calidad y los detalles que hicieron famosa a la marca. Las diferencias son enormes.
En primer lugar, la autonomía y la velocidad de carga disminuyen: el ‘Standard’ tiene 517 kilómetros de autonomía frente a los 584 kilómetros de la versión más cara. Además, al cargar, solo recupera 274 kilómetros en 15 minutos, mientras que la versión Premium recupera 314 kilómetros en el mismo tiempo.
Una decepción tras otra
Pero la peor parte está en el equipamiento interior. Para justificar una rebaja de más de 6.000,00 dólares, la marca ha eliminado muchos elementos de comodidad que sus clientes amaban, comenzando por la tapicería.
La clásica tapicería de cuero vegano fue reemplazada por una tapicería de tela. También se eliminaron la ventilación en los asientos de adelante y la calefacción en los asientos de atrás, lo que hace el viaje menos agradable.
Se han perdido muchos lujos, como la luz de ambiente y la pantalla trasera. Ahora, el volante debe moverse de forma manual, no con botones. Además, se eliminaron altavoces del sistema de sonido y se optó por una suspensión más simple en las ruedas.
El coche conserva la gran pantalla central y el maletero eléctrico, pero estos recortes en el equipamiento hacen que el vehículo se sienta más como un modelo económico. Con todo esto, el nuevo Tesla ya no parece un producto de la categoría premium a la que la marca nos tenía acostumbrados.
No podemos negar que el movimiento de Tesla de lanzar versiones estándar es un intento desesperado por mejorar las ventas. Sin embargo, la estrategia es un arma de doble filo. Al abaratar el Model 3 a costa de la calidad interior y de una menor autonomía, Tesla está sacrificando la tecnología y autonomía que tanto la hicieron destacar. Al final, se está arriesgando a que sus clientes más leales opten por otras opciones, como este coche alemán que ha revolucionado la industria.
