Miguel Poveda celebra estos días la publicación de su primer disco navideño, «un pequeño refugio entre tantas malas noticias», en el que con su elegante cante flamenco rememora las alegrías de su infancia en Badalona y también brinda un emotivo homenaje a los ausentes, como su padre o su abuela.
El artista, que venía de editar en 2024 su «Poema del cante jondo», recuerda entre risas cómo fue grabar estos temas «entre julio y agosto, en mitad de una gira y a 40 grados» en San Fernando (Cádiz), no muy lejos de la que se considera la «cuna» del villancico flamenco y la zambomba, Jerez, la tierra de Fernando Terremoto, «que creó una forma distinta» de interpretarlos.
Una «lectura muy personal»
Todo esto se refleja en «El árbol de la alegría» (Concert Music Entertainment), un disco disponible desde el viernes con 10 temas, la mitad de ellos con letras del propio Poveda, como el que da título al álbum, que recupera al niño que fue en la Badalona (Barcelona) de su infancia.
El artista recuerda que «eran finales de los 70 y principios de los 80», y evoca a un niño rodeado de tías que se aferra a esa alegría, «porque no siempre era así. Me recuerda a ese chaval que se ponía debajo de la mesa a ver a los cantantes en televisión y soñaba con ser uno de ellos, mientras mis tías jugaban al parchís y contaban chistes verdes».
Además, el disco emprende un guiño hacia el espíritu de Peret, en honor a un primo suyo que idolatraba al padre de la rumba catalana y que lo acompañaba a la guitarra cuando Poveda comenzó su carrera musical. Sin embargo, el primer corte que surgió de este disco fue «Hoy», confiesa Poveda, al recordar en Marrakech su padre fallecido y querer cantarle a lo que él llama «la Navidad de la silla vacía».
El artista explica que «las pérdidas son muy complicadas y depende de las circunstancias. Lo de mi padre fue por una enfermedad y ese desenlace era muy probable, aunque nunca quieres que ocurra. A él y a mi abuela los celebro de alguna manera y les ofrezco gratitud por todo lo que me han dado en vida, la enseñanza y los valores» en fiestas tan familiares.
Pequeña gira
Para Poveda, lo que caracteriza su Navidad es que «en mi casa no hemos sido muy religiosos, hemos sido familiares», precisando que su disco «no es muy católico». En aquellos pasajes más bíblicos, como en la bulería «Los pastores», canta al «rey de la humildad, de lo sencillo».
El artista afirma que sigue viviendo la Navidad «como un niño», con la salvedad de que, cuarenta años después de aquellas noches al calor de sus tías en Badalona, ha realizado su deseo más ferviente: «Poder tener la suerte de subir a un escenario y sacar ese fuego interno que he tenido siempre ahí».
Para quienes deseen comprobar cómo suenan en vivo estos temas, tendrán varias oportunidades en una pequeña gira que arrancará el 15 de noviembre en el Auditorio de Roquetas de Mar (Murcia) y que contará con 14 fechas más hasta el 4 de enero en Castellón (Palau de la Festa), incluidas paradas en Cádiz (16 y 17 de diciembre) y Madrid (19 de diciembre).
