MADRID, 20 de mayo – Este jueves 21 de mayo llega a Movistar Plus+ ‘Se tiene que morir mucha gente’, una serie creada por Victoria Martín y basada en su novela homónima. Protagonizada por Anna Castillo, Macarena García y Laura Weissmahr, la ficción sigue a Bárbara, quien, enganchada a las benzodiacepinas, convive con su frustración vital y con dos amigas que están tan perdidas como ella.
«El acceso a la salud mental es para unos pocos privilegiados», sentencia Anna Castillo en una entrevista, destacando que si desde la base no se pueden tratar ciertos temas, resulta «bastante fácil y lógico» que «la gente busque refugio en la automedicación». Ella señala que, en algunos casos, se busca ir directamente a un psiquiatra que te inhabilite las emociones para poder seguir adelante.
Castillo, quien da vida a Bárbara en la serie, apunta que la falta de recursos para acceder a tratamientos de salud mental es preocupante. «No me parece buena idea, en general, que la gente abuse de los medicamentos y de los ansiolíticos», subraya, añadiendo que es un problema «estructural». Por su parte, Laura Weissmahr, que encarna a Macarena, recalca que tener problemas de salud mental no es excusa para el narcisismo.
La fina línea entre autocuidado y egoísmo
‘Se tiene que morir mucha gente’ aborda, en clave de humor negro, la tendencia hacia el individualismo bajo el discurso del autocuidado y la salud mental. Victoria Martín explica que, a pesar de que los personajes «se tapan mucho y no quieren enfrentarse a lo que verdaderamente son», realmente «se necesitan entre ellos».
La creadora de la ficción bromea diciendo que hay que «no rascar en lo profundo de uno mismo porque es peor». Además, Nacho Pardo, que debuta dirigiendo la serie, añade que la gente que dice que se está priorizando es, en ocasiones, la que resulta más egoísta.
Castillo advierte sobre el peligro de priorizarse constantemente y resalta la necesidad de que esto no nos haga perder la empatía con los demás. El vínculo entre las protagonistas de la serie es similar al que Castillo y García compartieron previamente en ‘La llamada’ y ‘Paquita Salas’. En la trama, García encarna a Elena, quien, a punto de dar a luz, «ni siquiera se había planteado si quería serlo de verdad o no». Martín resalta la relevancia de contar estas realidades, añadiendo que es normal tener dudas en la vida.
Producciones como ‘Yo siempre a veces’, que competía en Canneseries junto a ‘Se tiene que morir mucha gente’, ejemplifican una tendencia emergente en el audiovisual español de abordar la maternidad desde perspectivas nuevas. Martín enfatiza que los productos culturales deben reflejar la diversidad de experiencias y sentimientos de las personas.
En este contexto, Weissmahr cita una de las frases de la protagonista de la serie: «Yo no tengo putos sueños», y reflexiona sobre una frustración vital que afecta a todas las generaciones. «La idea de ‘puedes ser lo que quieras’, que nos han vendido, no es verdad», sostiene Castillo, añadiendo que es triste que generaciones anteriores no pudieran considerar la depresión debido a las exigencias de seguir adelante.
El estigma hacia las mujeres en la comedia
Martín destaca que, hasta hace poco, se pensaba que «lo que las mujeres hacíamos en comedia era dar chapas sobre feminismo o la regla», señalando que aún queda camino por recorrer para eliminar la noción de que el trabajo femenino es menos relevante. «Una mujer puede ser tan divertida como un hombre», enfatiza.
Pardo agrega que hay una percepción general de que lo masculino es universal y lo femenino es un género menor, lo que es erróneo, dado que las mujeres representan más de la mitad de la población. Finalmente, ‘Se tiene que morir mucha gente’ fue elegida para competir en la sección oficial de Canneseries, donde compartió escenario con ‘Yo siempre a veces’, y cuenta con un elenco que incluye a Sofía Otero, Alba Galocha, Óscar de la Fuente, Ramón Rados y Yunez Chaib.
