El Congreso Internacional de Productos del Mar Conxemar 2025 ha puesto sobre la mesa la necesidad de actualizar el Código de Pesca Responsable, una guía clave para garantizar la sostenibilidad de la pesca y preservar los recursos marinos. Expertos, autoridades y representantes del sector coincidieron en señalar que este código, impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), debe adaptarse a los desafíos actuales, incluyendo la presión sobre las especies, el cambio climático y las demandas sociales de transparencia.
Representantes de empresas pesqueras y de la industria conservera también coincidieron en que una revisión del código contribuiría a mejorar la confianza del consumidor, cada vez más consciente de la sostenibilidad de los productos del mar. También resaltaron la necesidad de avanzar en la cooperación internacional, dado que las rutas comerciales y las especies pescadas son globales.
Hacia una pesca más responsable y sostenible
El «futuro» del Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO pasa por adaptarlo a los «retos actuales», según ha indicado este lunes en el Congreso de Conxemar el director general de la Fundación Fish Nation, Alberto Prieto.
Este oceanógrafo especializado en sostenibilidad pesquera y gobernanza marina expuso que uno de los problemas principales del código es la «trazabilidad», que no se aplica igual en todo el mundo. El Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO estableció en 1995 los principios para la gestión y conservación de las pesquerías mundiales, la acuicultura y el comercio de productos pesqueros, con el objetivo de asegurar que las actividades pesqueras sean sostenibles, minimicen el impacto ambiental y beneficien a las comunidades. Alberto Prieto ha indicado que, treinta años después, «el futuro del código depende de su adaptación a los retos actuales».
Crece la demanda de los productos acuáticos más versátiles
Gabriela Fujita, experta en investigación de mercados y análisis del comportamiento, motivaciones y emociones de los consumidores, ha advertido que, en un contexto de menor consumo de pescado en España, crece la demanda de los productos acuáticos «más versátiles». Estos son los más fáciles de preparar, o ya preparados, y que se adaptan a diferentes cocciones y recetas.
Como ejemplo, ha puesto el marisco, donde, según ha dicho, «están cayendo los frescos» mientras crecen los cocinados. En una mesa redonda con otros expertos en mercados de diferentes continentes, señalaron que la tendencia en las superficies comerciales se dirige hacia los pescados y mariscos envasados, dedicando las pescaderías tradicionales a una atención más personalizada.
En definitiva, este espacio de reflexión subrayó que la actualización del Código de Pesca Responsable es una oportunidad para reforzar la competitividad del sector, alinearlo con los objetivos del Pacto Verde Europeo y garantizar el futuro de la pesca. Los asistentes coincidieron en que la sostenibilidad debe ser el eje estratégico para las próximas décadas, combinando innovación tecnológica, buenas prácticas y compromiso medioambiental.
