MADRID, 12 (EUROPA PRESS)
La agencia de calificación crediticia S&P Global ha decidido este viernes elevar el rating de España a ‘A+’, con «perspectiva estable». Esta mejora destaca el fuerte crecimiento económico de España, el impacto de la migración y la actividad inversora en el empleo, así como su protección ante las consecuencias de los aranceles impuestos por Estados Unidos.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha señalado que el aumento de la calificación de la deuda de ‘A’ a ‘A+’ es una «buena noticia». «Esta mejora en la calificación es el reflejo de la fortaleza de nuestra economía», ha indicado en un vídeo publicado en la red social ‘X’.
Cuerpo también ha afirmado que España va a registrar este año «una vez más» el «mayor crecimiento entre las economías avanzadas del mundo», a pesar del contexto internacional incierto y la ralentización económica de sus principales socios. La agencia prevé que el crecimiento económico de España se sitúe en el 2,6%, «tres veces la media de la zona europea», impulsado por la inmigración, principalmente desde América Latina, así como por la actividad inversora y las reformas estructurales anteriores que han contribuido al crecimiento del empleo y la demanda interna.
El informe también subraya que la «década de desapalancamiento del sector privado ha dado lugar a una notable mejora del balance externo» de España, lo que ha reducido la sensibilidad de la economía a cambios abruptos en las condiciones de financiación externa y ha mejorado su resiliencia ante crisis económicas. S&P prevé que el desempleo baje por debajo del 10% en 2028, un nivel que no se alcanzaba desde 2007.
En este contexto, S&P justifica la calificación de la deuda al señalar que la economía española, basada en los servicios y con una exposición comercial limitada a Estados Unidos, «la protege de las consecuencias inmediatas de los aranceles estadounidenses». Sin embargo, la agencia advierte que podría rebajar las calificaciones si los «resultados presupuestarios», en un escenario sin cuentas públicas, revierten las recientes mejoras en la dinámica de la deuda externa y pública. Esto podría deberse a desviaciones presupuestarias en un entorno de elevada fragmentación política, o si las tensiones comerciales erosionaran significativamente los superávits por cuenta corriente de España.
