El jaguar, el felino más grande de América y un símbolo de la biodiversidad del continente, enfrenta serias amenazas que ponen en riesgo su supervivencia. La pérdida y fragmentación de hábitat, la caza furtiva y los conflictos con actividades humanas han reducido drásticamente sus poblaciones en las últimas décadas.
Ante esta situación, 18 países que conforman el área de distribución natural del jaguar han puesto en marcha un plan de acción conjunto para su conservación, un esfuerzo sin precedentes que busca garantizar el futuro de esta especie emblemática.
Objetivo: proteger al jaguar
En el marco de la Segunda Reunión de los Estados del Área de Distribución del Jaguar, organizada por los Gobiernos de México y Brasil, junto con las Secretarías de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS), los gobiernos de 18 países del Continente Americano acordaron cinco puntos clave para la conservación del jaguar, el felino más grande del continente americano y el tercero a nivel mundial, así como de los ecosistemas que lo sostienen.
