El tenista italiano Jannik Sinner se quedó sin fuerzas este jueves en su sorpresiva derrota ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo en segunda ronda de Roland Garros. A pesar de tener la victoria al alcance, nunca se había sentido «tan débil», y no encontró explicación en el calor ni en el calendario.
La experiencia de la derrota
En rueda de prensa, Sinner explicó: «A mitad del tercer set, aunque estaba jugando un tenis excelente, no pude encontrar la energía suficiente. Fue una situación difícil. Hacía calor, pero no un calor sofocante. Creo que se podía jugar bastante bien. En realidad, no tuvo nada que ver con el calor. Simplemente fui yo, pero son cosas que pasan».
Esta caída le costó al número uno una racha de 30 victorias seguidas y su búsqueda del ‘grande’ que le faltaba como máximo favorito. El italiano reveló que no había pasado una buena noche, pero no quiso buscar excusas, ni siquiera en relación al maratón de partidos que venía acumulando como campeón de Montecarlo, Madrid y Roma.
Reflexiones sobre su rendimiento
“Nunca se sabe. Si no juego Madrid o Roma, tal vez vengo aquí y aún así tengo un día como este. Mirando hacia atrás siempre es muy difícil. He ganado tres torneos en tierra batida; resultados increíbles. Es una racha impresionante la que he tenido. Este era mi objetivo y una salida tan temprana en París no era lo que buscaba, pero tampoco se sabe si las cosas habrían cambiado si me hubiera saltado Madrid o Roma”, comentó Sinner.
El jugador también expresó: “Me desperté esta mañana, no me sentía muy bien e intenté que los puntos fueran muy cortos. Además, al principio estaba golpeando muy bien, con mucha precisión, y luego simplemente me topé con un muro, me quedé sin fuerzas, y ahí se acabó todo. No recuerdo la última vez que me sentí tan débil. Traté de quedarme con todo lo que tenía. Este fue el máximo que tuve. Tuve dificultades y empecé a sentirme muy mareado, con muy poca energía. Todo fue a peor”.
Mirando hacia el futuro
A pesar de la decepción, Sinner mostró confianza en encontrar respuestas adecuadas, con la esperanza de llegar bien a Wimbledon y hacer una buena segunda mitad de temporada. «Ahora solo necesito tiempo para procesar qué salió mal y también los aspectos positivos que podemos poner en práctica semanas antes de Wimbledon. Después tenemos torneos importantes por delante; aún quedan muchos por jugar este año», concluyó.
