En la actualidad, muchas personas viven en un estado de piloto automático, olvidando cuestionarse cómo se sienten realmente. El psiquiatra Javier Quintero, director del Servicio de Psiquiatría del Hospital Infanta Leonor de Madrid y profesor de la Universidad Complutense, aborda esta temática en su nuevo libro titulado «¿Cómo estás? 21 días para crear el hábito de ser feliz» (Roca Editorial), sugiriendo un camino hacia el autoconocimiento y el equilibrio emocional.
El mensaje de Quintero es claro: entender cómo nos sentimos es el primer paso para construir bienestar y recuperar nuestra autonomía emocional en una sociedad que ha olvidado escucharse a sí misma. «La felicidad está relacionada con la conciencia emocional y si no sé cómo estoy, será difícil saber qué necesito cambiar», afirma el psiquiatra.
A menudo, la vida moderna nos impide detenernos a reflexionar sobre nuestro estado emocional, lo que provoca que las emociones se ignoren hasta que se vuelven intensas y difíciles de manejar. «No debería ser un lujo, pero vamos en piloto automático y nuestro cerebro nos proporciona constantes ‘inputs’ sobre cómo nos encontramos, hasta que un día una emoción fuerte exige nuestra atención», señala Quintero en una entrevista con Salud Infosalus.
Además, Quintero subraya la importancia de aprender a integrar nuestra conciencia emocional en la rutina diaria. «Tenemos que aprender a saber cómo estamos y a escuchar nuestras emociones antes de que sean abrumadoras», enfatiza.
Lograr el equilibrio emocional
Según Quintero, alcanzar el equilibrio emocional —o ‘autonomía emocional’, como él lo llama— implica primero identificar nuestras propias emociones. «El problema radica en que a menudo no tenemos claro qué hacemos y por qué lo hacemos», añade el especialista.
Más adelante, se refiere al afrontamiento y a las herramientas que utilizamos para cuidarnos, que incluyen una buena alimentación, el descanso adecuado, la práctica de ejercicio y técnicas como el mindfulness. «Podemos llevar nuestro autocuidado a un nivel óptimo, pero no debemos olvidar lo más sencillo«, advierte Quintero, quien también destaca la importancia de mantener una comunicación interna efectiva para comprender cómo actuamos a diario.
Las señales que nos envía el cuerpo
En este sentido, el psiquiatra enfatiza que es fundamental prestar atención a las diversas señales que nuestro cuerpo nos envía, pues estas pueden ser tanto emocionales como físicas y comportamentales. «Nuestro cuerpo puede manifestar emociones a través de síntomas físicos, como un nudo en el estómago o presión en la cabeza«, explica. Estas señales pueden incluir conductas como mayor cansancio o irritabilidad.
Por ello, Quintero subraya la necesidad de aprender a escucharnos y a reconocer nuestro estado emocional para poder afrontar y reubicar esas emociones. «Las señales que nos envía el cuerpo pasan desapercibidas hasta que son intensas, lo que hace más complejo su manejo«, expresa.
El mapa emocional: una herramienta básica
Quintero también introduce el concepto de «mapa emocional», una herramienta que propone como primer paso en su libro. Este mapa consiste en visualizar y registrar nuestras emociones. «Es la manera de comenzar a dominar el lenguaje emocional», afirma.
El doctor Quintero destaca el valor de este mapa emocional como un recurso esencial para medir en qué punto nos encontramos y hacia dónde deseamos llegar en nuestro equilibrio emocional. «Para ello, es necesario detenerse y reflexionar sobre nuestro estado, algo que, como hemos mencionado, resulta complicado hoy en día», aclara.
No obstante, cada persona tiene su propio mapa emocional, moldeado por experiencias y desafíos únicos. «Cada uno deberá aprender a leer su propio atlas emocional, descifrando y ajustando cada elemento para lograr esa armonía personal que todos deseamos», puntualiza.
Por último, Quintero sugiere que es fundamental abordar las emociones de la vida cotidiana, esas pequeñas ondas emocionales que nos preparan ante posibles grandes desafíos emocionales futuros. Reconocer y nombrar nuestras emociones es el punto de partida para comprender nuestra experiencia interna y manejar adecuadamente lo que sentimos. Las emociones básicas, como la tristeza, la alegría, el miedo, la ira, la sorpresa y el asco, juegan un papel crucial en este proceso.
El psiquiatra menciona la película de Pixar «Inside Out» como un claro reflejo de la importancia de todas las emociones, ya que, según él, todas son relevantes y el equilibrio entre ellas es lo que nos permite funcionar adecuadamente. «No existen emociones buenas o malas; incluso la tristeza tiene su sentido», concluye. Otros recursos útiles en este camino pueden ser estrategias de autoayuda, planes de autocuidado y prácticas de mindfulness.
