La Dirección General de Medio Natural y Gestión Forestal ha informado que se han detectado 54 nidos ocupados de buitre negro (Aegypius monachus) en Mallorca, de los cuales han volado 35 pollos. También se han contabilizado 42 parejas de buitre leonado (Gyps fulvus), con 38 pollos volados en 2025.
El Govern ha presentado un balance de la campaña de vigilancia de grandes rapaces, que confirma la estabilidad de varias poblaciones. Sin embargo, algunas especies mantienen una productividad baja debido al inicio de la plena temporada de nidificación.
La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha advertido que las molestias en las zonas de cría pueden provocar el abandono de nidos y el fracaso reproductor, por lo que ha pedido precaución y respeto en un comunicado.
La época de reproducción del milano real comprende los meses de febrero a junio. La del águila pescadora y la del águila perdicera se extienden de febrero a julio. El periodo sensible para el buitre negro y el leonado abarca desde diciembre hasta agosto.
Agricultura recuerda que el incumplimiento de las restricciones de paso en las zonas de exclusión, el acceso a zonas de escalada no autorizadas o la emisión de ruidos puede tener consecuencias graves para la reproducción de estas especies protegidas.
Antes de acceder a cualquier enclave del medio natural, es imprescindible informarse sobre las restricciones vigentes y la normativa aplicable.
Buitre negro y leonado mantienen cifras estables
En la campaña de seguimiento de la nidificación de las grandes aves rapaces de Baleares, en el marco de las actuaciones de conservación de estas especies protegidas y especialmente frágiles, los agentes de Medio Ambiente y el Servicio de Protección de Especies han realizado seguimiento con visitas de observación a los territorios y a los nidos.
Han comprobado el desarrollo del proceso reproductor, con actuaciones destinadas a determinar la ocupación de territorios y nidos, la puesta, la eclosión, el éxito reproductor y la productividad. Las inspecciones se han realizado tanto desde tierra como desde el mar, con apoyo de embarcaciones y mediante el uso de instrumentos ópticos.
Estas especies, situadas en la parte superior de la cadena trófica, son especialmente vulnerables, ya que cuentan con poblaciones poco abundantes en un archipiélago alejado del continente. Por ello, requieren una vigilancia continuada y la aplicación de medidas específicas de conservación que aseguren su viabilidad a largo plazo.
La obtención anual de datos de campo sobre demografía y distribución es clave para evaluar la evolución y la tendencia de las poblaciones.
Águila pescadora con productividad baja pero estable
En el caso del águila pescadora (Pandion haliaetus), en Mallorca se han revisado 35 nidos y se han detectado 11 parejas, de las cuales 8 han realizado puesta y 5 se han reproducido con éxito, con un total de 11 pollos.
Aunque han aumentado las parejas de 9 a 11 desde 2022, las cifras de productividad continúan siendo bajas. Los ejemplares reproductores sufren interferencias durante la época reproductora, ya sea por molestias humanas o por dificultades en la obtención de alimento, factores que deben identificarse y corregirse.
En el Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera se han detectado 5 parejas tras revisar 7 nidos conocidos. Tres parejas se han reproducido con éxito, con 4 pollos, aunque se ha perdido una puesta y, en un nido, un pollo murió, mientras que otro tuvo que ser rescatado por abandono y trasladado al COFIB.
Una vez recuperado, el ejemplar fue cedido a la Comunidad Valenciana para integrarlo en el proyecto de recuperación de la especie en el Parque Natural de la Marjal de Pego-Oliva y en el cabo de San Antonio (Alicante).
En Ibiza, este año, tres parejas territoriales se han reproducido con éxito —una más que el año pasado—, con 4 pollos volados, un resultado especialmente positivo dado que en 2024 solo una pareja realizó puesta y no sacó adelante ningún pollo.
En Menorca, se han detectado 4 parejas, con 6 pollos volados. Aunque se cuenta con una pareja y dos pollos menos que otros años, la temporada se considera positiva y relativamente estable.
Milano real y águila perdicera bajo seguimiento continuo
En Mallorca, dada la abundancia de la especie, la prospección se lleva a cabo por sectores. Se han visitado 171 nidos, 52 de ellos ocupados y 49 con puesta. Se ha constatado un mínimo de 62 pollos. El año anterior, se revisaron 174 nidos, con un mínimo de 71 pollos. La última estimación poblacional, correspondiente a 2021, situaba el número de parejas reproductoras en torno a las 184.
En 2025, la Conselleria ha cedido 15 pollos de milano real a Andalucía, en el marco del proyecto de reintroducción y refuerzo poblacional de la especie en el Parque Natural de Sierra de Cazorla, Segura y las Villas (Jaén).
En Menorca, se han detectado 68 parejas frente a 62 del año anterior, pero han nacido 65 pollos, frente a 90 de 2024.
Se han seguido 14 parejas territoriales de águilas perdiceras en Mallorca, con reproducción exitosa en 8 nidos y un mínimo de 13 pollos volados.
Los agentes ambientales monitorizaron territorios y nidificación de grandes rapaces en Baleares, mediante inspecciones de campo por tierra y mar. El censo reproductivo evaluó la ocupación de los nidos, la puesta de huevos, el éxito de la eclosión y la supervivencia de los pollos en todo el archipiélago.
Las poblaciones de águila pescadora, milano real y águila perdicera se mantienen relativamente estables, aunque la productividad varía según la isla. Los datos de campo anuales sobre distribución y demografía siguen siendo esenciales para evaluar las tendencias de conservación a largo plazo.
