MADRID, 18 Oct. (EUROPA PRESS) – Al llegar la menopausia, la reducción en los niveles de estrógenos, una hormona clave para mantener los huesos fuertes, provoca la pérdida de masa ósea. Esto predispone a un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas.
Beneficios del ejercicio durante la menopausia
La especialista en Traumatología Cristina Fernández-Valencia, profesional de Hospiten Roca, ha destacado los beneficios del ejercicio regular durante la menopausia y, en especial, del entrenamiento de fuerza, ya que mejora la calidad muscular y ósea, además de reducir la presión arterial y controlar la sensibilidad de la insulina.
«El ejercicio regular es clave para prevenir la sarcopenia, que se da cuando se pierde masa muscular. Además, contribuye a mejorar la densidad ósea, fortaleciendo los huesos y reduciendo el riesgo de osteoporosis«, ha comentado la doctora con motivo del Día Mundial de la Menopausia.
Importancia del entrenamiento de fuerza
Fernández-Valencia ha querido profundizar en los ejercicios de fuerza, que activan la tensión mecánica, reduciendo el daño muscular y el estrés metabólico, los principales causantes de la hipertrofia muscular o crecimiento del músculo. Además, ha destacado que ayudan al bienestar, ya que con su práctica se liberan hormonas como la adrenalina, la noradrenalina y las endorfinas, que aumentan la glucosa, el flujo sanguíneo y la resistencia.
¿Con qué frecuencia se debe hacer este ejercicio?
Una vez conocidos todos los beneficios, la doctora ha recomendado incluir ejercicios de fuerza entre tres y cuatro veces por semana. Además, aconsejó realizar ejercicios compuestos para trabajar varios grupos musculares a la vez. «También son interesantes los ejercicios con peso corporal como las flexiones o las planchas, así como ejercicios con bandas elásticas o pesas libres», ha añadido Fernández-Valencia.
La supervisión de un profesional es clave
La especialista ha enfatizado que la práctica de cualquier tipo de ejercicio debe hacerse bajo la supervisión de un profesional que diseñe un plan de entrenamiento adaptado para evitar lesiones por mala ejecución. Asimismo, ha señalado que la actividad física debe combinarse con una dieta equilibrada. «Las proteínas construyen y reparan el músculo, el calcio es esencial para la contracción muscular y la salud ósea, y la vitamina D es crucial para la absorción de calcio», ha explicado.
