El Gobierno de España propondrá este lunes en el Consejo de Energía de la Unión Europea que se acabe desde 2026 con el cambio de hora estacional, argumentando que apenas ayuda a ahorrar energía y que, en cambio, produce un «impacto negativo» en la salud y en la vida diaria de los ciudadanos. Esta propuesta fue anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un video publicado en la red social ‘X’, recordando que esta semana se realizará el cambio al horario de invierno. Según Sánchez, «francamente» no tiene sentido retrasar y adelantar las agujas del reloj dos veces al año.
Un cambio necesario según la opinión pública
Las encuestas indican que la mayoría de los españoles y europeos están en contra del cambio horario. «La ciencia nos dice que ya no supone un ahorro energético, y lo que sí nos dice la ciencia es que trastoca los ritmos biológicos dos veces al año», explicó el presidente. Ante esta situación, Sánchez adelantó que el Gobierno planteará esta cuestión en la reunión del Consejo de Transporte, Telecomunicaciones y Energía (TTE) de la UE, instando a hacer valer una votación del Parlamento Europeo de hace seis años que optó por eliminar el cambio horario en 2026.
EUROPA DEBE ESCUCHAR A SU CIUDADANÍA
El Gobierno español fundamentará su propuesta en tres argumentos principales: el respaldo mayoritario de la ciudadanía, la falta de evidencia científica que demuestre que este cambio genera un ahorro energético, y las consecuencias negativas que tiene sobre la salud y el bienestar de millones de personas. Fuentes de Moncloa han recordado que esta cuestión ya fue respaldada por el Parlamento Europeo y la Comisión Europea, por lo que ahora resta que los Veintisiete «den el paso» aprovechando que el actual calendario de cambios finaliza en 2026, lo que podría ser su «ventana de oportunidad».
Las mismas fuentes sostienen que «España lidera este debate para adaptar a Europa a los tiempos actuales», argumentando que es una cuestión de sentido común y coherente con la evidencia científica. Eliminar el cambio de hora también serviría para que los ciudadanos sientan que Europa les escucha realmente. «Queremos una Unión Europea más moderna, que piense en la vida cotidiana de las personas. Es hora de sincronizar Europa con la gente, no con el reloj», concluyen.
La Eurocámara respalda acabar con el cambio horario
Desde 1980, la Comunidad Económica Europea ha coordinado los horarios de verano e invierno entre sus países miembros, con el objetivo de aprovechar mejor las horas de luz y reducir el consumo energético. No obstante, el Gobierno argumenta que, tras casi medio siglo, la evolución de la economía y de los hábitos sociales ha dejado obsoleta esta medida, que continúa causando impactos negativos en el bienestar de la población.
Actualmente, la Unión Europea establece cada cinco años el calendario para el cambio de hora, siendo el último aprobado en el BOE el 11 de marzo de 2022, que abarca las fechas del inicio y fin del horario de verano hasta 2026. En 2018, la Comisión Europea propuso eliminar los cambios estacionales, permitiendo a cada país decidir si mantener su horario actual o fijar uno definitivo. Más tarde, en marzo de 2019, el Parlamento Europeo apoyó acabar con el cambio de hora en primavera y otoño para 2021, tras una consulta pública que reveló que el 84 % de los ciudadanos europeos y el 66 % de los españoles querían finalizar esta práctica.
Sin embargo, la propuesta legislativa para poner fin del cambio horario de manera coordinada no fue recibida con la misma urgencia por el Consejo de la UE. Seis años después, los Estados miembros aún no han fijado una posición conjunta.
