El primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha alertado sobre la extensión de la ofensiva de Israel contra Líbano en el contexto del conflicto en Irán. En su declaración, denuncia que los planes anunciados por Tel Aviv para establecer una zona de amortiguamiento en el sur de Líbano suponen un intento de «expandir la ocupación» del territorio libanés y agravan la «gravedad» de la situación en el país.
Salam expresó que “ha quedado claro que la agresión israelí contra Líbano no se limitará a la continuación de las operaciones militares que hemos conocido durante dieciséis meses. Las declaraciones de los responsables israelíes y las acciones de su Ejército revelan objetivos de mayor alcance, que incluyen una amplia expansión en la ocupación de territorios libaneses.” La advertencia se hizo tras una reunión del gabinete, según ha informado la agencia NNA.
El primer ministro calificó de «peligrosas» las propuestas para crear zonas de amortiguamiento o «cinturones de seguridad» en el sur de Líbano. Afirmó que estas acciones han provocado un desplazamiento interno de más de un millón de libaneses.
“Líbano se ha convertido en víctima de una guerra cuyos resultados y final nadie puede prever”, lamentó Salam, añadiendo que intensificará los «esfuerzos políticos y diplomáticos para poner fin a las continuas violaciones de la soberanía y de la integridad del territorio», reiterando su condena a «las flagrantes infracciones del Derecho Internacional y del Derecho Internacional Humanitario.»
Asimismo, el primer ministro también criticó las acciones del partido miliciano chií Hezbolá, que ha realizado ataques contra Israel, los cuales las autoridades israelíes utilizan como justificación para intensificar su ofensiva contra Líbano. Salam acentuó que “nada consolida más la vinculación del conflicto en nuestro territorio con guerras ajenas, en las que no tenemos ningún interés nacional, que lo que se anuncia como operaciones militares conjuntas y simultáneas con la Guardia Revolucionaria iraní.”
Oleada de desplazados y «gravedad» de la situación
Respecto a la crisis de desplazados causada por el conflicto en el sur del país, el dirigente libanés ha hecho un llamado a la comunidad internacional para «fortalecer las capacidades» y “obtener mayor apoyo para acoger a desplazados, responder a sus necesidades, garantizar su adecuada acogida e incluso su protección, y velar por su seguridad y la de las comunidades que los reciben.”
Salam subrayó que los desplazados son «la primera y mayor víctima de una guerra en la que no tuvieron voz ni decisión». Ante la gravedad de la situación actual, hizo un llamado a elevar el espíritu de solidaridad nacional y de fraternidad humana «por encima de cualquier sentimiento de cautela o descontento», instando a la necesidad de unidad nacional.
Por último, el primer ministro pidió «evitar los riesgos de división interna, alejarse de la lógica de acusaciones, revancha y discursos de intimidación y odio.» Esto refleja su intención de fomentar un diálogo constructivo y cohesión social en un período de gran tensión.
