MADRID, 6 de junio. El Papa León XIV ha llegado a Madrid en medio de un ambiente festivo, coincidiendo con los conciertos que el popular cantante Bad Bunny está ofreciendo en la capital española. Este hecho provocó que el Pontífice bromease sobre la posible elección de los asistentes entre el concierto y su presencia.
«Si se enfrentan a la pregunta de si quieren ver a Bad Bunny o si quieren ver al Papa, creo que muchos irán a ver a Bad Bunny», comentó el Papa. Sin embargo, también agregó que «habrá unos cuantos aquí para ver al Papa y eso dice algo».
Esta afirmación fue realizada durante el vuelo de Roma a Madrid, mientras respondía a preguntas del corresponsal de CNN en el Vaticano, Christopher Lamb, quien inquirió sobre el interés de los jóvenes en la fe. León XIV resaltó que la Vigilia con jóvenes en la Plaza de Lima que él liderará coincide con el quinto de los diez conciertos que el intérprete puertorriqueño tiene programados.
La coincidencia ha generado especulaciones sobre un posible encuentro entre el Papa y Bad Bunny. El arzobispo de Madrid, José Cobo, no descartó la posibilidad en una reciente entrevista, indicando que podría ser un momento para «crear puentes».
«Madrid da para mucho. Hay personas que, no se oponen, sino que crean puentes. Y puede ser, puede haber puentes. No serían cosas antagónicas», explicó Cobo.
Además, el arzobispo destacó que desde la Archidiócesis de Madrid están «dispuestos a la colaboración», aunque subrayó que «las sorpresas son sorpresas» y estos encuentros suelen manejarse de manera discreta.
Durante su viaje, León XIV observó que «los jóvenes están buscando algo más». Comentó que «al haber crecido, en muchos casos, sin esa dimensión espiritual en sus vidas, se dan cuenta de que hay un vacío y una falta de sentido», y espera que su visita pueda ayudar a avivar un interés que los jóvenes ni siquiera saben cómo definir.
El Papa aterrizó en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a las 10:15 horas en un avión de la compañía Ita Airways. Posteriormente, fue recibido por el rey Felipe VI y la reina Letizia, además del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien también estuvo presente en el Pabellón de Estado del aeropuerto.
A su llegada, las iglesias de Madrid dieron la bienvenida al Papa con un repique de campanas. León XIV, vistiendo su muceta y estola rojas sobre el hábito blanco, bajó del avión a las 10:32 horas. El acto de recibimiento tuvo una duración de apenas cinco minutos, concluyendo a las 10:37 horas, cuando los Reyes acompañaron al Pontífice a la terminal.
Al salir del avión, Prevost, asistente del Papa, saludó con la mano antes de descender las escaleras y fue uno de los primeros en ser recibido por los Reyes, quienes intercambiaron unas palabras con León XIV antes de iniciar su recorrido por la alfombra roja colocada a pie de pista.
