MADRID, 31 Oct. (EDIZIONES) – España es uno de los pocos países de su entorno donde no se forma desde pequeños en primeros auxilios. En muchas ocasiones, este conocimiento puede llegar a suponer el permitir que una persona sobreviva a una situación de emergencia, ya que no solo salvan vidas, sino que también permiten actuar con eficacia y seguridad ante situaciones complicadas para la salud de una persona.
Juan Carlos Miranda Domínguez, enfermero de urgencias, subraya en una entrevista con Salud Infosalus que «con una serie de conocimientos no muy complejos podemos conseguir salvar una vida o por lo menos iniciar esa atención hasta que lleguen los que saben y tienen que continuar la asistencia, que son los profesionales del sistema sanitario».
Miranda aboga por que se incluya en el currículum escolar, e incluso preescolar, la enseñanza de los primeros auxilios a los menores españoles: «En otros países, desde pequeños, se va adaptando la información y la formación en pequeños auxilios, y recordando cada año. Es obligatorio porque, al final, es supervivencia de la población. Somos uno de los países del primer mundo con un conocimiento inferior en RCP, soporte vital o primeros auxilios; y desde preescolar en otros países ya reciben formación».
Es esencial que, al menos, los menores sepan desde pequeños que deben llamar al 112 ante una situación de emergencia, y cómo actuar hasta que lleguen los servicios sanitarios.
Beneficios de Aprender Primeros Auxilios
Juan Carlos Miranda detalla en su libro que, entre otros beneficios de conocer primeros auxilios, se encontrarían:
- Aumenta la confianza y la seguridad para actuar en momentos críticos.
- Disminuye la mortalidad en emergencias.
- Reduce el riesgo de complicaciones en lesiones y enfermedades súbitas.
- Fomenta una cultura de prevención y autocuidado.
Hay Que Desterrar el Mito de «No Puedo Ayudar»
Uno de los ‘peros’ con los que a menudo nos enfrentamos ante situaciones que implican primeros auxilios es el miedo a hacerlo bien y de manera eficaz. Como insiste Miranda, «es mejor siempre hacer algo que no hacer nada».
«Realmente, ante este tipo de situaciones, no hace falta mucho conocimiento. En primeros auxilios menos es más. Da igual que llegue el mejor equipo sanitario del mundo; si la persona no ha iniciado esos primeros auxilios cuando pasa algo, las posibilidades de cero secuelas, o de que sobreviva esa persona, son complejas. Al final, es un poco de sentido común. Ahora se ha perdido un poco esto, y antiguamente tu abuela te enseñaba qué hacer; pero ahora se ha delegado todo en el sistema sanitario por si se mete la pata», reconoce este enfermero de Emergencias.
Además, y frente a este tipo de intervenciones que puedan darnos miedo, la ley protege a quienes brindan primeros auxilios de buena fe. «El principio de ‘buen samaritano’ establece que una persona que intenta ayudar no puede ser penalizada si actúa con la mejor intención y dentro de sus conocimientos», manifiesta, aunque precisa que hay dos excepciones:
- En algunos lugares, los profesionales sanitarios están obligados a ayudar si están fuera de servicio.
- En otros países, es delito no ayudar a una persona en peligro si es seguro hacerlo.
«No podemos omitir el socorro, es un delito, y doble si eres sanitario y no ofreces ayuda a una persona que lo necesita; y como sanitario es tu deber. Muchas veces, si me denuncian a nivel legal, te pueden penalizar más por no haber ayudado, frente a la omisión», concluye Juan Carlos Miranda Rodríguez.
