El reciente informe sobre el estado ambiental de Ibiza ha puesto de manifiesto preocupantes cifras relacionadas con las emisiones de gases y el consumo de recursos. Según el estudio, el combustible Jet-A1, utilizado en aviación, ha duplicado su consumo, convirtiéndose en el principal responsable de las emisiones en la isla. En 2024, se ha registrado un incremento del 24,8 % de CO2 en comparación con 2023.
Asimismo, se destaca que, mientras en 2023 las emisiones procedentes del consumo de combustibles fósiles representaban el 48 % del total de emisiones de la isla, en 2024 este porcentaje ha ascendido al 62 %. Entre los principales desafíos ambientales que enfrenta la región, se incluyen la presión humana, el manejo de los recursos hídricos, la movilidad y la gestión de residuos.
Retos relacionados con el agua
El agua sigue siendo uno de los grandes retos, con una demanda urbana que el año pasado alcanzó los 19,76 hm³, de los cuales un 61 % se concentró en temporada alta. Por primera vez, el consumo promedio diario por persona fue mayor en temporada baja que en alta, un cambio inusual que podría deberse al adelanto de la temporada turística a los meses de primavera, acompañado de la mejora de las infraestructuras turísticas, como piscinas y sistemas de climatización.
Un dato alarmante es que se ha registrado una pérdida de agua cercana al 25 % en toda la red, con los municipios de Sant Josep y Santa Eulària superando este porcentaje. Además, la reutilización de aguas depuradas sigue siendo muy baja, apenas alcanzando 0,40 hm³ en 2024, en comparación con los 3,95 hm³ de 2021. Este problema está asociado a la elevada salinidad de los vertidos y a deficiencias en las depuradoras.
Incremento del tráfico y generación de residuos
En cuanto a movilidad, el informe señala un incremento del tráfico diario en la red viaria insular, alcanzando un máximo histórico de 11.498 vehículos promedio que circulan en un día. Además, los carriles bici han disminuido en 40,7 kilómetros lineales, mientras que el transporte público ha registrado 7.325.761 usuarios, lo que representa un 10 % más en comparación con hace dos años.
La generación de residuos ascendió en 2024 a 140.337 toneladas, cifra ligeramente inferior a la de 2023, cuando se produjeron 141.427 toneladas, pero un 21,6 % superior a 2010, que fue de 115.372,64 toneladas. Por otro lado, el indicador de presión humana (IPH) mostró un ligero descenso del 3,5 % en 2024 respecto a 2023, aunque con una notable estacionalidad durante los meses de verano.
Crecimiento poblacional y temperatura del mar
La población de Ibiza ha aumentado un 1,4 % en solo un año, pasando de 159.180 habitantes en 2023 a 161.485 en 2024. Este crecimiento ha sido continuo desde 2012, cuando se registraron 137.357 habitantes, con un incremento del 15,1 % en la última década. Desde el Observatorio de Sostenibilidad de IbizaPreservation también se ha alertado sobre el aumento de la temperatura media del mar, que se mantiene por encima de los 25 ºC en verano, con una tendencia creciente.
En cuanto a la producción agrícola, se ha reducido un 81,3 % en hectáreas dedicadas a cultivos herbáceos extensivos y un 85,4 % en la producción total durante la última década. Aunque ha habido una leve recuperación en 2024 con 3.704 toneladas de producción, aún se está lejos de las 25.000 toneladas registradas en 2014.
El estudio también destaca avances significativos en la transición ecológica, especialmente en la agricultura sostenible, cuya superficie de producción se ha duplicado desde 2020, alcanzando 1.452 hectáreas, lo que representa un 18,7 % de la superficie agraria útil, acercando a la isla al objetivo europeo del 25 % de suelo ecológico para 2030.
Estos datos refuerzan la urgencia de reducir el consumo energético fósil y proteger los ecosistemas marinos. Con las concentraciones globales de CO2 alcanzando niveles récord, se torna esencial implementar intervenciones locales dirigidas a afrontar las fuentes de emisiones identificadas.
