La máscara ‘Ill Be Your Mirror’ de la artista portuguesa Joana Vasconcelos, regalada a Valentino Garavani, fue rodeada hoy de ramos de flores en su memoria. La noticia del fallecimiento del gran diseñador italiano, Valentino Garavani, este lunes en Roma, a la edad de 93 años, ha suscitado diversos homenajes y recuerdos de personalidades del mundo del cine y la moda.
La actriz Gwyneth Paltrow compartió en su perfil de Instagram: «Tuve la gran suerte de conocer y amar a Valentino; de conocer al hombre de verdad, en privado. El hombre que amaba la belleza, su familia, sus musas, sus amigos, sus perros, sus jardines y una buena historia de Hollywood». La actriz también mostró su cariño recordando cómo Valentino siempre le insistía en «al menos ponerse un poco de rímel» al salir a cenar. «Esto se siente como el fin de una era. Lo extrañaremos profundamente, tanto yo como todos los que lo amábamos. Descansa en paz, Vava», finalizó.
La modelo Cindy Crawford, quien participó en múltiples desfiles de Valentino, también expresó su dolor en las redes: «Me duele profundamente conocer el fallecimiento de Valentino Garavani. Era un verdadero maestro en su oficio y siempre estaré agradecida por los años que tuve el privilegio de trabajar estrechamente con él».
Linda Evangelista, una compañera de pasarela, compartió un mensaje de agradecimiento al diseñador: «Gracias por los maravillosos recuerdos que me ha dejado, no solo trabajando con usted, sino también por la oportunidad de experimentar su talento y elegancia de primera mano. Descanse en paz».
El diseñador Zac Posen alabó el legado de Valentino: «Valentino nos ha dejado, y con él una era de singular elegancia y gracia. Creía profundamente en el glamour, en la belleza y, sobre todo, en el poder y el amor de las mujeres. Era un auténtico caballero y un romántico en toda la extensión de la palabra».
La princesa Magdalena de Suecia, que lució un vestido de novia diseñado por Valentino en su boda, también compartió su tristeza, recordando su «extraordinaria atención al detalle, su elegancia atemporal y su inconfundible sentido del humor». Además, destacó que su vestido nupcial fue creado «con cuidado, arte y alegría», un regalo que atesorará por siempre.
El actor Colman Domingo recordó a Valentino diciendo: «Solo puedo hacer tres cosas: confeccionar un vestido, decorar una casa y entretener a la gente». En su Instagram, el actor enfatizó cómo Valentino vivió una vida «dedicada a crear cosas hermosas y a hacernos sentir como si viviéramos una fantasía que se convierte en realidad».
El diseñador favorito de la ‘jet set’ en los 60 y 70
Valentino, el último gran maestro de la alta costura, se convirtió en el diseñador favorito de la ‘jet set’ en las décadas de 1960 y 1970, vistiendo a algunas de las figuras más destacadas de la cultura y el cine, como Sophia Loren, Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn, Jane Fonda y Grace Kelly, entre otras. La exmodelo española Naty Abascal, amiga y confidente del diseñador, también se despidió en Instagram: «Fuiste mucho más que un amigo: un maestro de vida, de estilo, de gusto, de belleza. De ti aprendí a mirar el mundo con una mirada más refinada y con el corazón más abierto».
El velatorio de Valentino se llevará a cabo en Roma este miércoles y jueves, y el funeral se celebrará el viernes 23 en la Basílica de Santa María degli Angeli e dei Martiri de la capital italiana a las 11:00 horas (10:00 GMT).
Giancarlo Giammetti: Valentino enseñó a respetar a la mujer
El empresario italiano Giancarlo Giammetti, histórico socio y compañero de vida de Valentino, recordó al diseñador como un creador que «enseñó a respetar a la mujer» y a entender la moda como una expresión de belleza sin artificios ni excesos. Giammetti hizo estas declaraciones a la prensa en la Fundación Valentino-Giammetti, donde se ultiman los preparativos de la capilla ardiente del modisto, que permanecerá abierta al público los días 21 y 22 antes del funeral previsto para el próximo viernes.
Giammetti también comentó: «Enseñó a no ridiculizar nunca a la mujer con vestidos que no le pertenecían o que eran una especie de disfraz, subrayando que para Valentino la moda debía reconocerse por lo que aporta a la mujer, no por lo que el diseñador quiere contar».
