Este sistema beneficiaría especialmente a las bases reguladoras más bajas, carreras laborales largas y a los jubilados de manera anticipada. MADRID, 13 octubre (EUROPA PRESS) – La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) propone transitar «suavemente», en un plazo no inferior a 20 años, del actual sistema de reparto en España a un sistema de pensiones de cuentas nocionales. Este cambio podría reducir el gasto en pensiones hasta un 40% a largo plazo, reforzar la sostenibilidad y asegurar la proporcionalidad entre aportaciones realizadas y prestaciones recibidas.
En un trabajo realizado por José Enrique Devesa, Rafael Doménech y Robert Meneu, los autores explican que el sistema de reparto basado en cuentas nocionales, ya aplicado en otros países europeos, tiene una lógica actuarial: cada trabajador acumula en una cuenta virtual el valor de sus cotizaciones, revalorizado con un tipo nocional ligado a variables macroeconómicas. El saldo acumulado se transforma en una pensión inicial mediante un factor actuarial dependiente de la edad y la esperanza de vida en el momento de la jubilación.
Este diseño garantiza, en opinión de Fedea, una proporcionalidad «estricta» entre cotizaciones y prestaciones. Además, introduce mecanismos automáticos de ajuste ante cambios demográficos y económicos, y mejora la equidad inter e intrageneracional, mientras preserva un componente redistributivo separado y transparente a través del sistema no contributivo financiado con impuestos.
Fedea propone que la transición hacia este nuevo sistema de cuentas nocionales se realice en un plazo de 20 años. Esta propuesta se aplicaría a la jubilación de aquellos nacidos a partir de 1971, pero inicialmente en combinación con el sistema actual, cuya importancia iría descendiendo un 5% cada año. Por ejemplo, el 5% de la pensión de la cohorte de 1971 se calcularía mediante el sistema de cuentas nocionales y el 95% aplicando el sistema actual, mientras que para los nacidos en 1990 ya se aplicaría el nuevo sistema al 100%.
Según Fedea, la transición al nuevo sistema reduciría el gasto en pensiones. De acuerdo con sus cálculos, en un escenario optimista (con un crecimiento del PIB futuro del 2,24%), el ahorro sería del 3,8% para el año 2050 y del 10,7% a largo plazo. Si el crecimiento futuro se establece en 1,23%, el ahorro se incrementaría a un 11,5% en 2050 y a un 40,1% a largo plazo. Medido como porcentaje del PIB, el ahorro en 2050 representaría el 0,6% en el escenario optimista y el 1,7% en el segundo caso.
Fedea sostiene que un sistema de cuentas nocionales bien diseñado resolvería automáticamente las inequidades del actual sistema, valorando proporcionalmente el esfuerzo contributivo realizado a lo largo de toda la vida laboral, a diferencia del sistema actual que favorece a carreras laborales cortas, irregulares o a bases reguladoras altas.
Con el nuevo sistema, se beneficiarían especialmente las personas con bases reguladoras más bajas, aquellas con carreras laborales más largas y los jubilados anticipadamente. De manera indirecta, también saldrían favorecidos autónomos y hombres. «Todo ello es debido a que el sistema de cuentas nocionales garantiza por diseño el equilibrio y la equidad actuarial, de manera que todos los individuos obtienen pensiones esperadas proporcionales a su esfuerzo contributivo durante toda la vida laboral», se señala en el estudio.
SIMULACIÓN: LA PENSIÓN MEDIA CON CUENTAS NOCIONALES SERÍA UN 12% MENOR
Fedea ha realizado un ejercicio comparativo utilizando datos de 2023 de la Muestra Continua de Vidas Laborales (MCVL), analizando la pensión media contributiva bajo el sistema actual y el sistema de cuentas nocionales. Sin considerar el complemento de brecha de género ni los topes mínimo y máximo, la pensión media en 2023 bajo el sistema actual asciende a 1.421 euros mensuales, lo que representa un 12,2% más que la cuantía prevista bajo un sistema de cuentas nocionales maduro (1.248 euros mensuales).
Este desajuste en las pensiones, que en promedio es inferior al del sistema actual, debe contemplarse para diseñar una transición suave hacia un sistema de cuentas nocionales. Fedea indica que corregir este 12% promedio requeriría un periodo transitorio de entre 10 y 20 años.
No obstante, también hay que tener en cuenta la diferencia de pensión entre individuos. La desviación media absoluta equivale a un 15% de la pensión media a nivel individual. Este factor también influiría a la hora de elegir la duración del periodo transitorio.
En ciertos casos, la reducción de la pensión media del 12% aumentaría ante la necesidad de corregir inequidades (carreras cortas o bases reguladoras altas). Así, la diferencia podría superar el 20%, lo que lleva a Fedea a recomendar un periodo de transición no inferior a 20 años.
Fedea apunta que, si se consideran los efectos positivos de equilibrio general sobre la inversión y la productividad que surgirían con un sistema de cuentas nocionales, la renta de ciclo vital sería «probablemente superior» al sistema actual. «Las simulaciones realizadas indican que la introducción de cuentas nocionales redundaría en pensiones iniciales más moderadas, pero sostenibles y sin la necesidad de asegurar su financiación con recursos adicionales a las cotizaciones», defiende Fedea.
Los parámetros fundamentales del sistema de cuentas nocionales utilizados por Fedea incluyen un tipo de cotización para pensiones del 21%, y una edad mínima de jubilación que aumentaría en dos tercios de lo que crezca la esperanza de vida, buscando mantener constante la relación entre años de cotización y años de cobro de pensión (con una relación de 2 a 1). Este se elevaría de 63,5 años en 2042 a 64,5 años en 2070.
Además, el tipo nocional de interés para actualizar las cotizaciones pagadas se basaría en una media móvil de la variación interanual del PIB. También se sugiere un periodo amplio de estimación, que podría abarcar entre 20 y 40 años. Como factor actuarial para el cálculo de la pensión a partir del capital nocional acumulado se tomaría el valor actual actuarial de una renta vitalicia.
Conjuntamente al factor actuarial y al tipo nocional, Fedea estima la necesidad de implementar un fondo de reserva, junto a una regla de activación; parámetros vinculados a los ingresos, gastos o ambos, y una regla de reversión. Esto serviría como un mecanismo automático de ajuste.
Fedea subraya que el sistema propuesto podría reducir las «elevadas» tasas de sustitución y de reemplazo en España (pensión inicial sobre último salario y pensión media sobre salario medio). Actualmente, la pensión media española representa el 74% del salario medio y el 107% del salario más frecuente. Con el modelo de cuentas nocionales, estas tasas convergerían hacia niveles más acordes con estándares europeos, que oscilan entre el 50% y 60% del salario medio, según el organismo.
Finalmente, Fedea asegura que la suficiencia básica no se vería comprometida, gracias a la recomendación de mantener el sistema actual de complementos para pensiones mínimas, financiados mediante impuestos.
En todo caso, el organismo advierte que, para alcanzar el éxito en esta transición, sería fundamental construir un amplio consenso político y social; proteger a los grupos vulnerables durante el proceso de cambio; complementar la reforma con políticas que fomenten los pilares de previsión; establecer un marco fiscal y macroeconómico coherente; monitorear y ajustar técnicamente el sistema, y crear un Fondo de Reserva «robusto» para afrontar posibles shocks adversos.
