El centrocampista argentino del Rayo Vallecano, Óscar Trejo, se prepara para un emocionante cierre en su carrera con el equipo franjirrojo, disputando la final de la Conference League ante el Crystal Palace. En la previa del encuentro, Trejo expresa su gratitud, sabiendo que las emociones, los nervios y los miedos serán inevitables en este significativo momento.
En una reciente rueda de prensa, Trejo comentó: «Sobre todo agradecer a cada compañero el momento y el tiempo que han tenido conmigo, de cada uno me llevo lo mejor, del míster igual y de su cuerpo técnico. Las emociones van a aparecer, los miedos, los nervios para mañana, pero es un día para disfrutarlo, no solo nosotros sino toda la gente que haya venido, el esfuerzo que ha hecho, descomunal. Sabemos a lo largo de todo el año lo que ha surgido y ojalá que podamos hacer feliz a mucha gente y a gran parte de España que quiere que ganemos».
El capitán del Rayo expresó su deseo de compartir esta experiencia con su grupo de amigos: «Pienso en un grupo de amigos que va a poder tener la suerte de poder salir y jugar en un estadio que para el equipo es algo mágico, soñado. Es verdad que el proceso y el camino ha sido duro, pero cuando comenzó la aventura en julio o agosto, todos decíamos a ver hasta dónde dura y por suerte podemos decir que ha durado».
Trejo, quien se siente afortunado de haber vivido esta etapa en su vida profesional, también destacó la importancia de estos momentos en su carrera: «Si nos remontamos a nuestra niñez, ¿quién me iba a decir a mí que con 38 años estaría jugando una final europea? Es un regalo haber conocido este club, haber conocido a mucha gente espectacular y creo que me voy como una persona excepcional tanto en lo humano como en lo profesional».
Asimismo, dedicó unas palabras a su entrenador, Íñigo Pérez, enfatizando la dedicación y esfuerzo que él aporta al equipo: «Espero que le puedan dar lo que se merece porque al final dedica mucho tiempo, muchas horas durante la semana. Nos da toda la información necesaria para poder simplificar nuestro trabajo, así que por los compañeros, por los amigos, por toda la gente que se ha quedado en Vallecas, lo trato de disfrutar. Juegue o no juegue, es un regalo el poder vivir lo que voy a vivir».
Por su parte, Álvaro García, compañero de Trejo, también reflexionó sobre la magnitud del evento que se avecina: «Si echase la vista atrás a cuando era niño y jugaba al fútbol, el niño ese estaría flipando y loco de contento. Es algo que nadie piensa cuando eres pequeño, que quieres disfrutar, jugar con tus amigos y en ningún momento piensas que vas a ser profesional. Imagínate jugar una final europea. Creo que es único y que nos va a hacer muy felices, sobre todo disfrutar el proceso, que eso es importante».
El Rayo Vallecano se alista para un encuentro que no solo marcará el final de una etapa para Trejo, sino que también será un momento memorable para su afición y el club en general, esperando que el esfuerzo conjunto dé frutos en el terreno de juego.
