26 de mayo de 2026. El laboratorio de pruebas de choque del Centro de Seguridad de Volvo, situado en la ciudad sueca de Gotemburgo, ha superado los 10.000 crash tests a escala real en sus 25 años de existencia. En este centro, cada nuevo modelo de Volvo se somete a un riguroso programa de validación que combina pruebas físicas y simulaciones virtuales.
Según explica Volvo, la instalación ha sido diseñada para reproducir con precisión una amplia variedad de siniestros viales reales. Esto permite no solo analizar los accidentes, sino también comprender en detalle cómo se producen. «El centro cuenta con dos pistas de ensayo; una de ellas es capaz de girar hasta 90 grados, lo que permite recrear colisiones entre vehículos en prácticamente cualquier ángulo y velocidad. Además, incluye una barrera de impacto de 850 toneladas, así como múltiples configuraciones de ensayo que permiten simular colisiones frontales, laterales, traseras o en ángulo», asegura la compañía.
Adicionalmente, los sistemas de propulsión de los vehículos son de alta precisión, permitiendo acelerarlos con «precisión milimétrica hasta el punto exacto de impacto». Decenas de cámaras de alta velocidad, capaces de captar hasta 3.000 imágenes por segundo, registran cada ensayo para su posterior análisis.
100 choques para cada nuevo modelo
Volvo desarrolla sus programas de pruebas de choque basándose en «accidentes reales y en el comportamiento del cuerpo humano en diferentes tipos de impacto». Para ello, cada nuevo modelo es sometido a entre 100 y 120 pruebas durante su desarrollo. Estas pruebas se llevan a cabo en áreas específicas del centro, diseñadas para simular vuelcos y salidas de vía, donde los vehículos son lanzados a alta velocidad contra cunetas o objetos estáticos como postes. «Esta prueba reproduce lo que ocurre cuando un vehículo abandona la calzada y colisiona contra un objeto sólido estrecho, como un árbol. Para replicar escenarios reales de alta complejidad, desarrollamos nuestros propios ensayos de choque, que superan ampliamente los requisitos de cualquier protocolo de prueba estandarizado», explica Åsa Haglund, directora del Centro de Seguridad de Volvo.
Además de su labor investigativa, los servicios de emergencia también pueden utilizar estas instalaciones para entrenar en condiciones reales sus técnicas de rescate y salvamento.
