El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, Patxi López, ha afirmado este jueves que el juicio al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en el Tribunal Supremo, «no hay por dónde cogerlo» y es un proceso que parece centrarse en él por «defender la verdad». Según López, cada día que pasa se hace más evidente que «este juicio no se sostiene», haciendo referencia a la declaración del propio fiscal, quien es acusado de un delito de revelación de secretos relacionado con Alberto Gonzáles Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Juicio sin evidencias
UN JUICIO SIN NINGUNA PRUEBA
López destaca que no se entiende de qué debe defenderse el titular del Ministerio Público, ya que considera que se encuentra en el banquillo «por defender la verdad». Junto a él, el portavoz parlamentario de Izquierda Unida (IU) y diputado de Sumar, Enrique Santiago, ha calificado este juicio como un «absoluto despropósito». Según Santiago, no se puede construir un procedimiento «penal, acusatorio e inquisitorial» basándose en «deducciones y probabilidades», y lo señala como una instrucción que carece de pruebas consistentes.
Santiago subraya que este juicio está provocando un «daño irreparable» tanto a la Sala Segunda del Tribunal Supremo como a la Justicia española en general, acusando a la instrucción de permitir un proceso «sin ningún tipo de prueba» sobre las acusaciones realizadas a una figura que ocupa una alta institución del Estado. Además, afirma que la situación no es esperada por ningún jurista, expreso que «la Justicia no puede estar al servicio de la propaganda política y de la agitación».
Del mismo modo, tanto la portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, como la diputada de Compromís, Águeda Mico, han coincidido en que «no hay caso» contra el fiscal general. Mico resalta que Álvaro García Ortiz ha explicado de manera «sincera» lo ocurrido y que, considerando su testimonio y el de otros, concluye que «no hay caso».
