
MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) – El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, ha revelado que enfrenta una investigación del Departamento de Justicia relacionada con su testimonio ante el Congreso en junio sobre la renovación multimillonaria de la sede del organismo. Esta acción, según él, está enmarcada en «las amenazas y la presión constante» de la Administración de Donald Trump.
Powell explicó que «el viernes, el Departamento de Justicia entregó a la Reserva Federal citaciones del gran jurado, amenazando con una acusación penal relacionada con mi testimonio ante el Comité Bancario del Senado el pasado mes de junio. Este testimonio se refería, en parte, a un proyecto plurianual para renovar los edificios históricos de oficinas de la Reserva Federal», sostuvo en un vídeo difundido a través de la cuenta oficial de la institución en la red social X.
El presidente de la Fed ha manifestado su «profundo respeto por el Estado de derecho y la rendición de cuentas», considerando la investigación en su contra como una «acción sin precedentes» que debe ser vista en el contexto más amplio de las amenazas y la presión constante del Gobierno.
En su discurso, subrayó que «nadie, y desde luego tampoco el presidente de la Reserva Federal, está por encima de la ley». Afirmó que «la amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije los tipos de interés basándose en nuestra mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente».
Powell aseguró que «esta nueva amenaza no tiene que ver con mi testimonio del pasado mes de junio ni con la renovación de los edificios de la Reserva Federal. No tiene que ver con la función de supervisión del Congreso». Defendió que el organismo ha informado al Congreso sobre este asunto a través de «testimonios y otras divulgaciones públicas», afirmando que «esos son pretextos» para la investigación.
Reiteró que la cuestión principal es si la Reserva Federal podrá continuar fijando los tipos de interés en función de las evidencias y condiciones económicas, o si, por el contrario, su política monetaria estará sujeta a presión política o intimidación.
Powell, que ha dirigido la Fed bajo cuatro administraciones de distintos partidos, destacó que ha desempeñado sus funciones «sin temor ni favoritismos políticos, centrándome únicamente en nuestro mandato de estabilidad de precios y máximo empleo».
Finalmente, manifestó que «el servicio público a veces requiere mantenerse firme ante las amenazas» y reafirmó su compromiso de seguir en el cargo para el que fue confirmado por el Senado, con «integridad y compromiso al servicio del pueblo estadounidense».
Es importante recordar que Trump ha abogado por reducir los tipos de interés para disminuir los costos de financiación del Gobierno federal y estimular la actividad del sector privado.
