Amnistía Internacional ha hecho un llamado urgente a la comunidad internacional para que realice una «acción diplomática global» que marque el fin de la «impunidad» ante la creciente «masacre de manifestantes» en Irán. La organización no gubernamental denuncia que la «magnitud de los asesinatos y la represión desde el 8 de enero no tiene precedentes».
MADRID, 14 de enero. (EUROPA PRESS) – Los ministros de Exteriores del G7 han amenazado este miércoles con imponer nuevas sanciones a Irán «si continúa su represión de las protestas», las cuales comenzaron hace más de dos semanas y han resultado en más de 3.400 muertos y «miles» de heridos, según organizaciones de Derechos Humanos.
El comunicado conjunto emitido por el ministerio de Asuntos Exteriores francés expresa que «estamos dispuestos a imponer más medidas restrictivas si Irán continúa su represión de las protestas y la disidencia, en violación del Derecho Internacional y sus obligaciones internacionales». Asimismo, instan a las autoridades iraníes a ejercer «la máxima moderación» y a «abstenerse de recurrir a la violencia», garantizando los Derechos Humanos y las libertades fundamentales de los ciudadanos iraníes.
La preocupación por el elevado número de muertos y heridos es evidente. «Condenamos el uso deliberado de la violencia, las detenciones arbitrarias y las tácticas de intimidación empleadas por las fuerzas de seguridad contra los manifestantes», han manifestado los ministros del G7.
En este contexto, se rechaza firmemente la «escalada de la brutal represión» contra la población iraní, que ha mostrado valentía desde finales de diciembre de 2025 al expresar sus legítimas aspiraciones a una vida mejor, dignidad y libertad.
Amnistía Internacional: Acción diplomática ante la masacre
Amnistía Internacional ha instado a una «acción diplomática global» para poner fin a la masacre de manifestantes en Irán. La organización informa que pruebas fidedignas apuntan a la realización de «ejecuciones masivas ilegítimas» en un contexto de un continuo bloqueo de Internet que busca ocultar estos crímenes.
La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnes Callamard, ha expresado: «Esta espiral de derramamiento de sangre e impunidad debe terminar». A pesar del sombrío historial de violaciones de Derechos Humanos en Irán, la gravedad y magnitud de los asesinatos y la represión desde el 8 de enero es sin precedentes.
Callamard lamenta que, «mientras amplios sectores de la sociedad iraní inundaban las calles desafiando las balas», las autoridades han librado su represión más mortífera hasta la fecha. Las fuerzas de seguridad han recurrido deliberadamente a asesinatos masivos de los manifestantes que exigen un cambio fundamental en el sistema de la República Islámica.
Amnistía Internacional también ha instado a los Estados miembros de la ONU a reconocer que la «impunidad sistémica» por los crímenes cometidos durante las protestas ha alentado a las autoridades iraníes a mantener su conducta criminal. La organización pide acciones coordinadas inmediatas para evitar un mayor derramamiento de sangre, incluyendo la convocatoria de sesiones especiales en el Consejo de Derechos Humanos y el Consejo de Seguridad de la ONU.
Finalmente, se solicita considerar el establecimiento de mecanismos de justicia internacional que impulsen investigaciones y juicios penales «inmediatos de quienes han cometido crímenes de Derecho Internacional y graves violaciones de Derechos Humanos».
