Un equipo de investigadores del Grupo de Investigación en Ecología y Gestión de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC, UCLM, JCCM), con sede en Ciudad Real, ha equipado a diez buitres leonados adultos con emisores GPS y acelerómetros. Según han dado a conocer los autores del estudio a través de las redes sociales, los buitres desempeñan una función ecológica «esencial» al eliminar rápidamente los cadáveres de animales silvestres y domésticos, lo que contribuye a reducir riesgos sanitarios, emisiones contaminantes derivadas de su retirada y a mantener el equilibrio natural.
La ganadería extensiva favorece la conservación de praderas, montes y dehesas, evitando la matorralización y reduciendo el riesgo de incendios forestales. Además, genera hábitats abiertos que son esenciales para numerosas especies de flora y fauna.
La ganadería extensiva y conservación del buitre leonado según un estudio con GPS
El análisis de miles de localizaciones distinguió entre diferentes tipos de recursos, como pastos de montaña con ganadería extensiva, explotaciones semi-extensivas, granjas intensivas, muladares y vertederos urbanos, considerando además las distintas fases del ciclo anual de las aves.
Los resultados apuntan a que el 64 % de los eventos de alimentación registrados se produjeron en sistemas ganaderos extensivos o semi-extensivos, especialmente en pastos de montaña, donde los buitres se alimentaron principalmente de ovejas y caballos.
La ganadería extensiva y conservación del buitre leonado frente a sistemas intensivos
En contraste, solo el 36 % de los recursos procedía de entornos más artificiales y predecibles, como vertederos, comederos suplementarios o explotaciones intensivas, siendo el peso de estas últimas muy reducido.
El estudio señala que durante la época de incubación, cuando los buitres necesitan permanecer cerca de las colonias para atender a los nidos, el uso de vertederos y granjas intensivas disminuye notablemente, reforzando la dependencia de recursos naturales vinculados al territorio y al manejo tradicional del ganado.
Además, la investigación revela diferencias individuales entre las aves. Algunos buitres se especializan en fuentes de alimento predecibles, mientras que otros dependen casi por completo de la ganadería extensiva, lo que refleja una variabilidad asociada a los patrones de movimiento de cada ejemplar.
Los resultados apuntan a que el 64 % de los eventos de alimentación registrados se produjeron en sistemas ganaderos extensivos o semi-extensivos, especialmente en pastos de montaña, donde los buitres se alimentaron principalmente de ovejas y caballos.
La ganadería extensiva y conservación del buitre leonado para la salud ambiental
Los autores advierten que alimentarse en vertederos o granjas intensivas conlleva riesgos, como la ingestión de residuos, fármacos veterinarios o sustancias tóxicas, así como una mayor exposición a infraestructuras peligrosas. Frente a eso, los sistemas extensivos ofrecen recursos más naturales y seguros.
El estudio concluye que la ganadería extensiva y semi-extensiva sigue siendo la base alimentaria de los buitres leonados y subraya que su mantenimiento no solo preserva paisajes y modos de vida rurales, sino que resulta esencial para la biodiversidad y la salud ambiental.
En el norte de España, donde se concentran algunas de las principales poblaciones de buitre leonado de Europa, la integración de políticas agrarias y ambientales resulta clave. Apostar por la ganadería extensiva y la protección de estas aves no solo preserva la biodiversidad, sino que también sostiene economías rurales, paisajes culturales y ecosistemas resilientes frente al cambio climático.
