Madrid, 19 Dic. (EUROPA PRESS) – En 2022, el 19% de las importaciones totales en España se dedicó al consumo de los hogares, mientras que un 8,5% correspondió a compras de activos fijos de la formación bruta de capital, según un estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Publicación del INE sobre tablas ‘Input-Output’
El INE ha publicado las tablas ‘Input-Output’, que ofrecen una descripción exhaustiva del proceso productivo de la economía y de la interdependencia entre las diferentes industrias. Estas tablas también permiten investigar la dependencia del tejido productivo español de suministros externos.
Análisis de la oferta y estructura productiva
El análisis del total de la oferta por productos y su desglose entre la producción doméstica y las importaciones permite sacar conclusiones sobre la estructura productiva de la economía española. Se puede observar, por ejemplo, en qué medida la producción de distintos productos depende del mercado exterior a través de las importaciones de sus consumos intermedios, lo que a su vez indica que es más susceptible a modificaciones arancelarias.
Dependencia de las importaciones por sector
En 2022, los productos más dependientes de las importaciones fueron los productos manufacturados, destacando el coque y los productos de refino del petróleo, de los cuales el 87,6% de sus consumos intermedios procedieron de la importación. Otra categoría relevante fueron los productos metalúrgicos (49,5% de dependencia), los productos químicos (45,3%) y la industria automovilística (37%).
Asimismo, el sector de la energía eléctrica y gas mostró una alta dependencia, con un 39,1% de sus consumos intermedios importados. También los servicios de atención sanitaria presentaron una dependencia notable, con un 26,8% de sus consumos intermedios procedentes de importaciones.
Distribución de las importaciones en el consumo
El análisis del INE también refleja que, además del 19% de las importaciones que se destinaron al consumo de los hogares y el 8,5% a la formación bruta de capital, un 61,8% se emplearon como consumos intermedios en el proceso productivo. El resto de las importaciones se destinaron al consumo de las Administraciones Públicas o fueron reexportadas.
Entre los productos que más importaciones requirieron para el consumo de los hogares, destaca la categoría de vehículos de motor, que representó el 15,3% del total. En cuanto a la inversión, los activos más importados fueron la maquinaria y el equipo pesado, alcanzando un 28,5% del total.
