Publicado 11/12/2025 – 12:58 CET • Última actualización 17:48
Controversia en Crimea
El portal ‘RMF FM’ fue el primero en dar la información sobre la detención de Alexander B., un arqueólogo que, según informes, realizaba excavaciones sin permiso en la Crimea ocupada. Específicamente, el yacimiento en cuestión es la antigua ciudad de Mirmecio, situada en Kerch. Según los investigadores ucranianos, esto provocó la destrucción de parte del patrimonio cultural, con pérdidas estimadas en 200 millones de jrivnias (alrededor de 4,5 millones de euros).
Detalles de la detención
Alexander B., jefe del Departamento de Arqueología Clásica de la Región Septentrional del Mar Negro en el Departamento del Mundo Clásico del Museo del Hermitage, se encontraba en Varsovia en tránsito hacia los Balcanes después de pasar por los Países Bajos. Durante su viaje, tenía planeado dar una serie de conferencias en Europa.
Según medios de comunicación, agentes de la ABW (Agencia de Seguridad Interna de Polonia) detuvieron al sospechoso vestido de paisano en uno de los hoteles de Varsovia, sorprendiendo así a Alexander B. con una detención inesperada.
Persecución y acusaciones
El científico había sido perseguido por los servicios de inteligencia ucranianos desde noviembre de este año, y había liderado equipos arqueológicos en la Crimea ocupada desde 2014.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, afirmó que la detención se basó en una orden de arresto internacional emitida por Ucrania. Además, representantes de la embajada rusa en Varsovia se reunieron con el científico, quien apeló la decisión del tribunal que ordenó su arresto temporal. Zakharova también destacó que Crimea es «parte integrante de la Federación Rusa» y que «este tipo de acciones politizadas no pueden tener futuro y no quedarán sin consecuencias».
Demandas de extradición y repercusiones culturales
Kiev ha exigido su extradición, y la Fiscalía General de Ucrania ha declarado que las acciones de Alexander B. «destruyen de hecho un lugar legalmente protegido de importancia estatal». En agosto de 2022, su equipo desenterró 30 monedas de oro en el asentamiento de Mirmecio, 26 de las cuales llevaban el nombre de Alejandro Magno, lo que subraya la relevancia histórica de su trabajo y las implicaciones de su arresto.
