La medida anunciada este viernes por el primer ministro canadiense, Mark Carney, ocurrida horas después de su reunión con el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín, es considerada una «buena noticia para que los vehículos eléctricos chinos desarrollen el mercado canadiense», según afirmó un funcionario del Ministerio.
China celebra la apertura del mercado a los vehículos eléctricos chinos en Canadá
El funcionario se mostró optimista al expresar: «Esperamos que la parte canadiense cumpla activamente sus compromisos pertinentes y continúe avanzando en la misma dirección que China. Mediante consultas amistosas, ambas partes deberían crear un entorno más justo, estable y no discriminatorio para la expansión ulterior del comercio y la cooperación en inversión en el sector de los vehículos eléctricos».
Carney también anunció un consenso preliminar para la reducción de los aranceles chinos sobre la colza (canola) canadiense hasta una tasa combinada de alrededor del 15 %, frente al actual 84 %, además de la eliminación de «aranceles discriminatorios» sobre productos como guisantes, langostas y cangrejos del país norteamericano.
En respuesta, Ottawa «realizará ajustes positivos en las medidas unilaterales adoptadas contra los vehículos eléctricos chinos, los productos de acero y aluminio, así como en ciertos casos relativos a la inversión y operación de empresas chinas en Canadá», según el Ministerio chino de Comercio.
El ministerio también destacó que «China y Canadá, sobre la base de un espíritu de cooperación, han llevado a cabo múltiples rondas de consultas y se han esforzado por reducir la lista de cuestiones pendientes. Estos arreglos desempeñarán un papel positivo en la profundización de la cooperación industrial pertinente entre China y Canadá y en la mejora del bienestar de los pueblos de ambos países».
Ottawa reduce aranceles y busca diversificar relaciones comerciales
Ottawa «realizará ajustes positivos en las medidas unilaterales adoptadas contra los vehículos eléctricos chinos, los productos de acero y aluminio, así como en ciertos casos relativos a la inversión y operación de empresas chinas en Canadá».
La visita de Carney a China, que concluye este sábado, se produce tras años de fricciones derivadas de disputas comerciales y de seguridad, y en un momento en que Ottawa busca diversificar sus relaciones económicas en un escenario internacional marcado por crecientes tensiones comerciales.
Las relaciones entre China y Canadá comenzaron a tensarse en 2018, cuando Ottawa arrestó a Meng Wanzhou, ejecutiva de Huawei, a petición de Estados Unidos. Pekín respondió a este acto deteniendo a los canadienses Michael Kovrig y Michael Spavor y aplicando sanciones comerciales.
La situación mejoró parcialmente en 2021 con la liberación de Meng, Kovrig y Spavor, pero en 2023 volvió a complicarse cuando la inteligencia canadiense denunció injerencias de Pekín en sus elecciones generales y expulsó a un diplomático chino.
En conjunto, la apertura de Canadá al mercado chino de vehículos eléctricos representa un paso relevante en la reconfiguración de las relaciones económicas globales y de la industria automotriz, con un equilibrio delicado entre cooperación comercial y la protección de la industria doméstica.
