MADRID, 17 de mayo – El Banco de España ha revelado en su último informe que el endeudamiento de los hogares españoles podría alcanzar el 65,5% de la renta bruta disponible para 2028 en un escenario adverso, influenciado por la prolongación de la crisis en Oriente Próximo. Este análisis subraya las complejidades del contexto económico actual y sus proyecciones a corto y mediano plazo.
El regulador indica que a pesar de este alto nivel de endeudamiento, en un escenario negativo se espera que el impacto se mitigue por la desaceleración del crédito, factores que incluye un aumento de los tipos de interés y una caída en la renta. Sin embargo, en un contexto más optimista, se prevé que el pasivo de las familias se sitúe en un 68,5% de sus ingresos en los próximos dos años, según se desprende del Informe de Estabilidad Financiera del banco central.
En cuanto a las cifras de 2025, la deuda de los hogares se encontraba en el 68,1% de la renta en el cuarto trimestre, lo que sugiere que esta cifra continuará estabilizándose en los próximos años. A esto se suma que la ratio de deuda se mantiene en niveles bajos, cerca de los mínimos desde el año 2000, superando a la eurozona, donde la deuda alcanzó un 82,3% de la renta también en el cuarto trimestre de 2025.
La institución señala que el aumento del saldo de deuda ha sido compensado por el crecimiento de la renta, lo que lleva a mantener expectativas de estabilidad en esta ratio. Durante el tercer trimestre de 2025, la relación de deuda sobre riqueza bruta de los hogares en España fue del 7,1%, una disminución notable respecto al 13,2% de 2014. En comparación, la eurozona reportó una reducción similar, aunque su ratio actual es del 10,4%, lo que aún es superior al nivel en España.
Los hogares con menor riqueza neta han comenzado a reducir la proporción de sus activos residenciales, optando por mantener activos líquidos como depósitos, mientras que aquellos en el quintil superior de la riqueza han aumentado su inversión en bienes raíces, lo que refleja las dificultades persistentes para acceder a la vivienda entre distintos grupos socioeconómicos.
La carga por intereses podría elevarse hasta el 3,3% en 2028
La carga por intereses de los hogares ha disminuido ligeramente, situándose en el 2,3% de la renta a finales de 2025. Sin embargo, desde el Banco de España anticipan que esta cifra podría aumentar de manera moderada debido a un endurecimiento de la política monetaria. Estiman que para finales de 2028, la carga podría oscilar entre el 2,9% en un escenario base y el 3,3% en un contexto adverso, siendo el aumento principalmente atribuido a la subida de los costes de financiación.
La riqueza de las familias aumentó un 8,6% a finales de 2025
El informe también detalla que la riqueza real bruta de los hogares creció un 8,6% interanual para finales del último año. Este crecimiento se debe en gran medida a la revalorización de los activos inmobiliarios, además de un ligero aumento en el valor de los activos financieros. En términos de la renta familiar, se reporta un crecimiento nominal interanual promedio del 4,8%, aunque esta cifra es un 0,8 puntos porcentuales menor que en el primer semestre de 2025, reflejando una desaceleración en el ritmo del crecimiento real del poder adquisitivo.
Ajustando la renta por inflación y crecimiento de la población, se observó un avance interanual del 0,6%, inferior en 1,4 puntos a la cifra reportada en la primera mitad de 2025. En este contexto, la evolución positiva del empleo y el aumento de la riqueza han permitido que el consumo privado siga mostrando fortaleza, con un crecimiento interanual medio del 3,1% en términos reales, aunque algo por debajo del 3,6% registrado en la primera mitad del año. Cabe mencionar que la tasa de ahorro se mantuvo constante en el 12%, un nivel históricamente elevado según el análisis de la entidad.
